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miércoles, 24 de agosto de 2011

Se emiten billetes conmemorativos a Jorge Luis Borges

En el marco del 112 aniversario del nacimiento de Jorge Luis Borges, The Federal Reserve ha emitido una edición de billetes conmemorativos al autor. El tiraje es exclusivo al billete de un dólar, el cual conserva la enmaquetación clásica, con la efigie de Borges, donde antes se encontraba la imagen de George Washington.

Borges, que ha inspirado tantas cosas, y que tantos hombres ha sido, no nos sorprende que hoy, haya inspirado la edición de la moneda más controversial de la actualidad. Esto demuestra que Borges ha hecho otro juego con el tiempo y la historia, conquistando naciones y generaciones.

Desde mi punto de vista puedo argumentar que es más agradable ver la cara de Borges en el papel moneda que utilizamos a diario.

viernes, 16 de abril de 2010

El paso del Caballero del Averno por el Segundo Torneo de Poesía blog: Los Caballeros de la Dama de Cristal.


En marzo recibí un comentario donde se me invitaba a participar en un torneo de poesía (creo que muchos de nosotros recibimos esas invitaciones). Lo que me gustó y llamó la atención fue el concepto: el torneo estaba enmarcado en la idea de las Justas Medievales. Los competidores, si eran hombres, tenían que abanderarse bajo el seudónimo de un caballero, y las mujeres debían autonombrarse como doncellas; todos iban a ser juzgados en parejas, como si se tratará de combates. Yo, queriendo agregarle un poco más de fantasía a mi vida decidí participar, así que el 21 de Marzo me inscribí; aunque no me considero poeta porque no acostumbro a escribir versos, pues mi afición es la prosa. Acuñe mi seudónimo de competidor como El Caballero del Averno, es así que imaginé el personaje al que le adjunté esta historia personal:


Mi nombre es Lucius Averni. Nací en la ciudad donde nunca sale el sol, mis padres murieron durante el saqueo y etnocidio a la ciudad de Las Sombras, soy el último sobreviviente de mi prodigiosa etnia, por eso fui criado desde muy pequeño en un monasterio, pasando mi adolescencia entre lúgubres bibliotecas y duros entrenamientos para proteger el último Codex que guarda los secretos de mi cultura ya extinta. Hoy, he sido invitado a participar en este torneo; me despojaré de mi túnica monástica, empuñaré entre mis manos el pesado mazo, y me envolveré con mi armadura. Espero ser un guerrero digno ante los ojos de La Dama de Cristal”. [*]


(Ahora que leo esas líneas me dan ganas de reírme: ¿No sé porque tengo fijación con esas cosas...?)


Pero bueno, El Torneo empezó, entre desafíos y comentarios igual de fantasiosos, podían verse los nombres de otros caballeros y doncellas entre los que prefiguraban: El Caballero del Coraje, El Caballero de las Sombras, El Caballero Rugel de León, El Caballero Sen-Heir, El Caballero del Crepúsculo, La Doncella de Cotalunha, La Doncella Atropa, La Doncella de la Tristeza, La Doncella de la Primavera, La Doncella del Mar, por mencionar algunos, pues fueron muchos los que se quedaron en la pre-selección y no pudieron participar.


Pasaron varios días después de la inscripción hasta que se publicaron las llaves de los combates que correspondían a la fase de octavos de final:(Click sobre la imagen) [**]



En esa fase al Caballero del Averno le tocó enfrentarse a otro noble caballero de tierras lejanas: el Caballero de Abril. Uno de los pasos dentro de la competencia era desafiar al contrincante, así que el Caballero del Averno le lanzó el siguiente reto al Caballero de Abril:

El destino ha querido que esta justa sea frente al Caballero de Abril, estoy conforme con los designios del azar. Esperaré aquí, blandiendo mi larga espada, a que llegue tan ilustre combate.
Una nación desaparecida se enfrenta contra un reino de riquezas: de la primera, sólo queda un guerrero, de la segunda, hay millones de caballeros dignos de levantar la espada; el combate no es desigual, Caballero de Abril, pues el último guerrero de la nación de Las Sombras vale por los millones de tu reino”

El Moderador del torneo reaccionó ante el desafío del Caballero del Averno con el siguiente cometario:

Jajajajaja
Caballero del Averno, esa estuvo mortal.
jajajaja”
(SIC)

Es así como el Caballero de Abril atendió al desafío declarando:

El Caballero de Abril se encuentra siempre dispuesto a quien ose desafiar a su patria, un reino de riquezas. En cambio tu país, Caballero del Averno es un reino del que sólo queda un guerrero; si bien el combate será justo, el Caballero del Averno persigue un sueño que ya no existe; defiende una patria que ya no existe. Si bien, orgulloso estaré de batirme en duelo con él.

(perdonad el retraso en dar señales de vida)”
(SIC)

Después de ver su respuesta, el Caballero del Averno añadió:

"...Caballero de Abril, declaro complacencia al aceptar mi desafío. Pero antes, te invito, a que visites mi tienda, donde compartiré contigo de mi hospitalidad, buen vino, exquisitas viandas, las más dulces frutas y la música más hermosa que hayas escuchado jamás, todo, como parte de un rito que mi civilización practicaba cuando era una nación próspera y floreciente: esa tradición dicta que antes del combate entre dos contendientes, el que lanza el desafío, tiene que mostrar hospitalidad al otro, para que después de consumado el reto, si ambos resultan vivos, nazca entre ellos una sólida amistad.
Las puertas de mi morada están abiertas para ti Caballero de Abril, de paso puedes invitar a unas cuantas doncellas para que nos acompañen
.”

El día del combate llegó, El Caballero del Averno atacó con su poema Monólogo Interior Frente a una Persona Silente:
(Click sobre la imagen)


Por otro lado, El Caballero de Abril acometió con su poema INSPIRACIÓN:


(Click sobre la imagen)

El Caballero del Averno ganó esa justa, al recibir noticias del triunfo, sintió pena por haber ofendido en los desafíos al Caballero de Abril, El Caballero del Averno recordó las enseñanzas de sus maestros, pensó que no era digno de un monje comportarse de la forma que lo había hecho hasta entonces, por eso declaró el siguiente cometario:

“Tuve a un gran contrincante, digno, respetuoso, un noble caballero: El Caballero de Abril, espero que desde hoy nazca una linda amistad entre nosotros.
Tengo que aceptar, que por unos instantes sentí que iba a perder frente a tan gallardo competidor”


Es así como el Caballero del Averno pasó, de entre 16 caballeros y Doncellas participantes a la fase de cuatros de final, ya sólo quedaban ocho competidores:

(Click sobre la imagen)


En cuatros de final le tocaría enfrentarse a una gallarda doncella que ya conocía el dulce sabor de la victoria: la Doncella de Baétulo, una mujer acostumbrada a vencer a grandes hombres, a nobles y audaces caballeros, pues su astucia radicaba en la palabra sencilla y evocadora.

Para esta fase el Caballero del Averno esperó, por respeto, a que la Doncella de Baétulo le lanzará el desafío, los días pasaron y ningún emisario llegó a su tienda con mensaje alguno. El Caballero del Averno esperó, pero la doncella de Baétulo guardó silencio, era seguro que ella quería resolver todo en el combate, sin tantos preámbulos. Llegó el día de la justa, donde la Doncella de Baétulo atacó con su poema A LA SOMBRA DE TUS BRAZOS:
(Click sobre la imagen)

A lo que él Caballero del Averno respondió con su poema AMANECE:


(Click sobre la imagen)

El resultado fue una victoria unánime de la Doncella de Baétulo, la cual pasaba a la etapa de semifinales, donde se enfrentaría a la Doncella Annabella del Caos, quién a su vez, había vencido al ilustre Caballero de las Sombras.


(Click sobre la imagen)

Ya sólo quedaban cuatro competidores para la Semifinal, que se definiría en dos combates.

El Caballero del Averno, al saber de su derrota, declaró:

Felicidades a Los caballeros y doncellas que pasan a la recta final. Para mí fue un gusto haber participado.
Felicidades explicitas a la Doncella de Baétulo, espero verla en la final, para que se vea que he perdido frente a una de las mejores; sin menospreciar el trabajo de la Doncella Annabella del Caos.
Me hubiese gustado pasar a la semifinal y enfrentarme contra un ilustre caballero como lo es el Caballero de las Sombras, pues el trabajo de tan noble caballero en cierta medida se parece al mío, (Hubiera sido interesante un enfrentamiento entre dos caballeros oscuros) desde aquí estrecho su mano.
JEJEJEJE… hoy me tocó salir del torneo, salgo con la frente en alto, salgo porque hoy me tocaba, son los designios del destino, porque al final encontré la luz que buscaba. Pero en la próxima, estaré como siempre, a las afueras del castillo, esperando otras justas, esperando a otros caballeros y doncellas que estén dispuestos a librar batallas y a dejar su sangre en la arena.
Me llevo una conquista: sí, he instituido el Feudo del Averno, donde yo soy El Señor, y desde donde construiré mi imperio, dándole un lugar a mi cultura desaparecida, para que renazca, para que vuelva a surgir como una flor que emerge entre el asfalto. Lo único que me falta es una doncella para desposarme con ella, y convertirla en mi reina.

Saludos a todos los participantes, para los caballeros un apretón de manos, y para las doncellas un cálido beso”

La Doncella Anabella del Caos reaccionó ante la declaración del Caballero del Averno de la siguiente manera:

Veo con admiración el dulce perder del distinguido Caballero del Averno, gran contrincante, y veo con admiración también que las doncellas seguimos en pie, armas y palabras en alto.

Brindemos por futuros combates.

Salve, oh Dama de Cristal
” (SIC)

El Caballero del Averno, como siempre, no podía quedarse callado ante tal opinión añadiendo:

Ilustre Doncella Annabella del Caos, gracias por el cumplido, tú no te quedas atrás, es por eso que desde el principio del torneo puse mis ojos en ti, eres una mujer con carácter, con coraje, por algo estás en la semifinal.
Te deseo buena suerte, saca tú casta aguerrida, y danos a todos un bello poema, para que tú y la Doncella de Baétulo nos brinden un buen espectáculo.

Besos en tu mano.


Después la doncella de Baétulo hizo acto de presencia, mandando un emisario a la morada del Caballero del Averno con la siguiente nota:

Caballero del Averno, para mi ha sido un honor enfrentarme a ti. Al final quedamos dos caballeros y dos doncellas, el duelo es duro.
Te doy las gracias por tus palabras
.”(SIC)

Es así como el Caballero del Averno fue despedido de la contienda, teniendo frente a sí las semifinales, y con las laudatorias opiniones de dos nobles doncellas. Pero la historia no acaba allí, porque a nuestro ilustre caballero le espera su más grande objetivo, reconstruir su nación y cultura, el horizonte que se erige frente a sus ojos es infinito: esos son ahora los dominios del Caballero del Averno.


_______


[*] Los textos en cursiva son algunos de los cometarios escritos por mi en el blog: Los Caballeros de la Dama de Cristal, desde el 16 de marzo hasta el 14 de abril del presente año; los que aparecen con un paréntesis encerrando la palabra (SIC), son comentarios de otras personas que han competido dentro del torneo.

[**] Todas las imágenes son cortesía del blog: Los Caballeros de la Dama de Cristal. Los poemas: Monólogo Interior Frente a Una Persona Silente y AMANECE, son de mi autoría.

martes, 30 de marzo de 2010

CARTA ABIERTA III

“Ah, mis veinticinco años tirados a la calle.
Veinticinco años podridos que a nadie le sirvieron de nada.

(…)
Y me he muerto en la flor de los años y a media carcajada de la vida”.
P. G. R. en Vida Pasión y Muerte del Antihombre.



[Tanto este blog como su autor pertenecen a la ficción, nada puede objetar que Ronald Adolfo Orellana verdaderamente exista, ni tampoco nada puede justificar su existencia]


Hoy inicio mis veinticinco años, soy joven aún y no he leído a Otelo ni Hamlet. A estas alturas de mi vida, he conocido la traición, la envidia y las más infames abyecciones de mi entorno. Siempre he tratado de ser una persona transparente hacía los demás, creo que allí está mi mayor defecto. Recuerdo que hay un precepto budista que dicta: “Sólo un corazón puro puede atravesar la inmundicia sin ensuciarse…” hoy creo que mi corazón no era tan puro como pensaba.

He terminado este último año con un enorme desencanto, se socavó lo último en lo que creía, ahora lo único que me queda es el anhelo de marcharme.

Como siempre, en la montaña en la que vivo, y donde pocos se atreven a lanzar luces desde abajo, celebro mi cumpleaños de la única manera que puedo, escribiendo una carta abierta. Creo que está no será tan creativa como las anteriores, no será tan amena. A nadie le gusta escuchar a un moribundo quejarse, y mucho menos leer las quejas de otro. Pero quizás lo mío no sea una queja, quizás lo único que quiero es que veas mis entrañas, que veas esa carroña que guardo en mi interior, que veas los gusanos, no para que te enternezcas, si no más bien como una pieza de museo, como un cuerpo diseccionado dentro de una morgue, como quién llega por curiosidad a la escena de un crimen, y luego piensa: “puedo ser yo el que está allí tirado”

La verdad, me da tanto asco cuando conozco a manipuladores, a farsantes, a personas que fingen sus sentimientos, siento que esas personas me enferman el alma. Y este año he descubierto tantas, he sido victima de tantas, son tan imposibles, que la única manera que puede uno hacer para combatirlos, es mimetizarse, y tratar de jugar su mismo juego. Cualquier fin es bueno, siempre y cuando esté de por medio defenderse.

Posdata:
Pido disculpas a mis amigos que en verdad respeto, que son muchos, porque tengo la fortuna de estar rodeado de personas magnificas. Son una bendición en medio de este mundo cargado de inmundicia, ustedes han sido el contrapeso en la balanza. Con ustedes, mis fieles amigos, si quiero partir el pastel.

Ronald Adolfo Orellana.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Cuestiones cotidianas III

("me permito remitirle al interfecto
por esquinero sospechoso
y con el agravante de ser salvadoreño")
R. D.

Es de noche. En casa hace mucho calor y quiero tomar aire fresco, así que salgo a caminar con destino a ninguna parte. Mis pasos me llevan a una zona lúgubre y silenciosa, silencio que sólo rompen los papeles arrastrados por el viento, unos perros peleándose por el feto que encontraron en una bolsa de basura, y el ruido de los autobuses vacíos.

Me paró en una esquina. Soy un desconocido en un lugar desconocido. Enciendo mi cigarrillo y busco el abrigo de una sombra. De pronto, me veo interrogado por las miradas de los transeúntes, pienso que quizás no estarán acostumbrados a ver a un hombre tan bello fumando en una esquina. Pero luego de un rato, al ver que las mujeres pasan y esconden sus bolsos, me doy cuenta que no es mi belleza lo que las intimida.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

CHRISTIAN POVEDA: UNA REFLEXIÓN EXTEMPORANEA.

Recuerdo el cuento de un antropólogo, que internado en la amazonía, estudia la cultura de una comunidad de caníbales. Nuestro personaje convive con los naturales, se relaciona más de la cuenta con ellos; la delgada línea entre el observador y los observados se rompe, y cuando él creía comprender todas sus prácticas, ellos lo asesinan durante un rito extático.

Repaso con claridad el argumento de ese relato, lo raro es que no puedo acordarme del nombre del autor; son extraños los azares de nuestra memoria: talvez pude haberlo escrito yo, pero no lo recuerdo.

Una historia similar sucedió recientemente, la metáfora es la misma, pero el escenario es distinto, ya no era la selva amazónica, y el protagonista no era un antropólogo. Es extraño el juego del destino, que le gusta calcar historias de la ficción y reproducirlas a escalas monstruosas en la realidad.

martes, 1 de septiembre de 2009

MEA CULPA


Me alejé por un mes. La razón es porque estuve en una clínica de rehabilitación para adictos a la fantasía, me internaron por imaginación investigable. Durante ese tiempo estuve recluido en un sitio horrible, sin cigarrillos, vistiendo camisa de fuerza, sin ver una sola mujer bonita, y lo peor de todo es que no había ni una sola computadora en ese maldito lugar. Todo era un infierno, cuando más mal me portaba me torturaban de una manera deleznable; me sentaban en una poltrona frente a una pantalla y me proyectaban una serie de imágenes: máquinas de escribir, computadoras, libros, papel, lapiceros, tazas de café, cigarrillos, tragos de ron, cámaras fotográficas, y lo peor de todo: fotos de mi ex-novia; luego me descargaban choques eléctricos, la silla y mis ropas terminaban empapadas, por todo mi cuerpo corría un sudor frío después de cada electrochock, el fogonazo hacía que mis dientes entrechocaran, que apretara los puños, y terminara por llorar: ¡Quién sabe cuantas neuronas perdí en cada sesión en esa maldita silla eléctrica! Fue horrible!!! De suerte que viví para contarlo.
La razón por la que me castigaban es porque en ese lugar está prohibido escribir; decomisan todo objeto que tenga que ver con un acto creativo: tratan la manera de que los internos odien el arte. Después de torturarme me encerraban en un cuarto gris, sin ventanas, allí pasaba la noche; muy triste porque no podía ver la luna. Es raro, en todo el tiempo que estuve allí no vi una sola ventana, las paredes del edificio eran grises, frías y un olor a humedad dominaba el ambiente.
Solo un amigo llegó a visitarme, un día le pedí que me llevara a escondidas un crayón verde, pasé una semana esperándolo, mis días de espera me parecieron siglos: el día que me lo dio, lo metí en mi boca para esconderlo. Cuando me encerraron en la noche, dibujé una ventana en la pared, donde se veía la luna, y un gato de espaldas sobre el alfeizar, cuando terminé mi ventana me sentí más aliviado, y recordé que había hecho ese mismo dibujo en mi época de estudiante, en una aburrida clase de lingüística: era la misma ventana, con el mismo gato, la misma luna. El personal de la clínica nunca vio la ventana, porque ellos no tienen la capacidad de ver el color verde. Hace poco me dieron de alta, y allí quedó la ventana en el cuarto oscuro.
Pero a pesar de todo lo que me paso, creo que esa escusa no es valida para argumentar mi ausencia, como verás: no me “rehabilite” del todo.

miércoles, 29 de julio de 2009

El akmiú

El akmiú es un animal escurridizo, que sólo se revela a personas de corazón puro: yo lo he visto varias veces. Es indescriptible, en estos momentos está jugando sobre mi cenicero, si yo cometiera el error de describirlo, el akmiú desaparecería. Algunos cuentan que su procedencia es la imaginación, yo más bien creo que se alimenta de la soledad de sus anfitriones.

lunes, 16 de marzo de 2009

DÉJÀ VU

Supongamos que soy un hombre racional. Supongamos que me rijo por los postulados de la razón (aunque todos sabemos que dichos postulados, el anti dogmatismo, por citar un ejemplo, siguen siendo preceptos que se transforman en dogmas). Siendo así: ¿Qué sucede cuando un hombre racional experimenta fenómenos inexplicables? o en mi caso: Fenómenos explicados por la ciencia, pero que sus elucidaciones no satisfacen mis expectativas por la complejidad de esas experiencias en mi vida. ¿Qué pasa cuando sentimos llegar a un punto muerto? Donde nuestro racionalismo excesivo no puede darnos explicaciones.

Me habría ahorrado la retórica barata del párrafo anterior, si hubiera empezado por el relato del fenómeno que viví recientemente y que implica a dos personas que considero mis grandes amigos, Alex Calvillo y Alejandro Ventura: el hecho sucedió en la enigmática CASITA DE CHOCOLATE, lugar por lo demás misterioso y sobre el cual se cuentan las más extrañas historias que tienen que ver con lo paranormal. Si mal no recuerdo, eran alrededor de las dos de la madrugada, me encontraba jugando ajedrez “por vez primera” con Alejandro. Alex observaba la partida, y hacia una serie de comentarios con el afán de ver perder a Alejandro. Así estuvimos por largo rato, los tres sentados frente a una pequeña mesa, reunidos alrededor del tablero, cada uno pendiente de la jugada del otro. Así se fueron yendo los minutos, poco a poco las piezas empezaron a acumularse en el lado del tablero del contrario, hasta que nos sucedió algo extraño: en un movimiento de caballo experimenté un Déjà Vu, sentí como si ese momento ya lo había vivido, lo raro fue que en ese instante los tres despegamos la atención del juego y nos vimos a las caras con extrañeza.
Seguimos jugando. Yo me guardé por un momento el comentario de lo que había experimentado hasta que terminó la partida. Después que Alejandro me ganó, me puse de píe y me estiré para desentumecer el cuerpo, bostece, y les dije a mis colegas:

– “hace un rato, en la jugada que hice al mover el caballo para comerme al alfil, sentí algo extraño, algo así como si ya había vivido ese instante”.
Yo me quede callado por un momento, cuando oí que Alejandro sentenció:
– “Tuviste un Déjà Vu”.
–“Sí… Un Déjà Vu” –respondí.
–“Pues a mí me paso lo mismo” – dijo Alex.
–“A mí también” – señaló escépticamente Alejandro. –“Fue la misma jugada. Puedo verte tomando el caballo y haciendo el movimiento, pensé que sólo yo lo había sentido” – Concluyó.

Todos sabemos que una de las explicaciones que se dan acerca del Déjà Vu es que se trata de un fenómeno cerebral, que implica los dos tipos de memoria: la memoria a largo plazo y la memoria a corto plazo, ambas se confunden, creando la impresión de que el momento que se está viviendo entra en un estado de recuerdo, provocando una sensación de familiaridad.

Atendiendo a esta explicación cabe preguntarse: ¿Si el problema es de carácter cerebral? lo lógico es que un solo individuo lo experimente. Entonces: ¿Por qué esa madrugada sufrimos el mismo Déjà Vu tres personas? Esto sólo lo puedo imaginar desligando el fenómeno del terreno de la psicología y transfiriéndolo a la disciplina de la metafísica: la única explicación lógica para mí la da Nietzsche (aunque no es la intención de Nietzsche explicar el Déjà Vu. Pues su finalidad, como la de todo filósofo, es explicar la naturaleza del Ser) en este fragmento, que es el que está relacionada con su concepción del mito del eterno retorno:

Todas las cosas pasan, todas las cosas vuelven; eternamente gira la rueda del Ser. Todas las cosas mueren, todas las cosas florecen de nuevo, eterno es el año del Ser. Todas las cosas se rompen, todas las cosas son unidas de nuevo; la casa del Ser se construye igual a sí misma. Todas las cosas se van, todas las cosas se dan la bienvenida una a la otra de nuevo; eternamente la rueda del Ser mora en sí misma. En cada Ahora, el Ser empieza; en cada Aquí gira la esfera del Ahí en círculo. El centro está en todas partes. El camino de la eternidad está determinado (*)”

Prefiero pensar que Alejandro, Alex y yo, nos encontramos jugando ajedrez continuamente en la eternidad, y que el Déjà Vu que experimentamos esa madrugada de marzo, solo es parte de las repeticiones de nuestras existencias cíclicas. A atribuirle una explicación puramente neurológica, con teorías que a la larga se quedan cortas.
_________________________________
(*) Friederich Nietzsche. (1970) Así habló Zaratustra. Parte tres (el convaleciente). En Colección Nietzsche de bolsillo. Páginas: 329-330.

viernes, 23 de enero de 2009

Encuentran prosa inédita de Borges.

Un conocido anticuario de Buenos Aires encontró entre sus enciclopedias una página que se presume fue escrita por el puño y letra del escritor universal Jorge Luís Borges.

El hecho sucedió el pasado martes, cuando el excéntrico personaje limpiaba los anaqueles de su biblioteca; mientras acomodaba los libros, dejó caer por accidente uno de los volúmenes de The Anglo-American Cyclopaedía, el cual se descuadernó por su antigüedad. Mientras el coleccionista recogía los despojos, encontró una página amarillenta en la que se encontraban infrascritas las iníciales: J.L.B.

Las sospechas sobre la autenticidad del documento se derivan de la procedencia del mismo, pues el anticuario sostiene que hace años le fueron remitidos ciertos objetos, -entre los cuales venían un ejemplar con sus volúmenes completos The Anglo-American Cyclopaedía-, de una quinta de la calle Gaona, en Ramos Mejía. El texto ha sido sometido a investigaciones caligráficas, las cuales certifican su originalidad. El manuscrito es una prosa que inicia con el enunciado: …Si la mano de Dios…y se presume que fue un epilogo descartado por el autor, y que alguna vez se entreviera su publicación para uno de sus libros. Cuando se le preguntó a su actual propietario si pensaba vender el texto a una editorial o entregarlo a un museo, éste contestó que prefería guardarlo para su colección personal “ya que sólo Borges sabe las razones por las cuales no entregó el texto a la imprenta, y publicarlo, sería contrariar la voluntad del Maestro” afirmó. Mientras brindaba esta declaración, el anticuario sacó la página de una urna de vidrio para mostrarla a la prensa, pero ante la mirada de los concurrentes, el texto se convirtió en un pájaro, que alzó el vuelo y escapó por una de las ventanas del edificio.

R. O.

lunes, 1 de septiembre de 2008

PUBLICIDAD.

Con un número especial dedicado a la cosmología, Editorial Ibérica lanza la primera entrega del la revista trimestral Luz Bella Averni. Para esta ocasión encontrarás en portada:

º Mito y realidad: una propuesta para la redefinición del mito (David López)
El autor revisa distintas concepciones sobre el mito: desde los clásicos, comenzando con Hesíodo, Platón, Aristóteles; hasta estudiosos recientes como E. Cassirer, E. Durkheim, W. Jaeger, J. Finegan, M. Eliade, C. Lévi-Strauss, entre otros. Exponiendo al final su propuesta para la redefinición del término.

º Formato circular y rectangular en la obra: 2001 una Odisea espacial de Artur C. Clarke (Julio González)
Retomando la novela: 2001 una Odisea espacial del escritor inglés de ciencia ficción Artur C. Clarke; y la película homónima dirigida por Stanley Kubrick, Julio González plantea la teoría de las formas universales, con sus bases en Platón y otros teóricos que se ven reflejadas en la zaga, exponiendo allí su total contribución a la formación del género humano.

º Cronos y sus hermanos. (José A. Monje)
El gran cataclismo, origen del universo, intuido por la mitología griega en la lucha cósmica mantenida por los primeros dioses: Gigantes titanes y cíclopes fue la idea más afín a la teoría del Big Bang, contrariando con el mito judeo-cristiano de la creación.

º ¿Cosmología o cosmovisión? (Ronald Orellana)
En este ensayo Ronald Orellana sostiene que algunas formas de pensamiento mítico y cosmogónico coexisten con la ciencia moderna, especialmente en la disciplina de la cosmología.

Además puedes encontrar en el sumario:

º
Un cuento de Clifford Donald Simak “Deserción”
º Repensando nuestra actitud bélica (Julio Gonzáles)
º El destino del hombre (Ronald Orellana)
º No hubo tal Big Bang (Lorena G. Rodas)
º PlanetaTitán: la última utopía (Elizabeth O. Jacobo)
º Algunos descubrimientos del Telescopio Milimétrico de México.

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Luz Bella Averni, Año 0 Nº 1 Agosto-Diciembre 2008. Dirección editorial: Juan P. Castel. Gerente de redacción: Rodrigo Ortéz Ochoa. Editor: Carlos E. Fagoaga. Redactores: Elizabeth O. Jacobo, Lorena G. Rodas, Julio González, Carlos G. Labrador, Ronald A. Orellana. Concepto visual: Adolfo S. Girón. Corrección: Humberto A. Segovia, Carlos H. Quezada. Editor de fotografía: Cesar G. Colindres. Coordinación editiorial: Miltón E. Martínez. Correección de impresión: José M. Hurtado. Teléfonos: (505) 2247-1860/(505)2447-1918; fax (5o5)2289-9767. e-mail: re-vistaluzbellaverni@iberíca.com
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sábado, 28 de junio de 2008

De nuevo la realidad imita a la ficción.


Ronald Orellana.

Auque nunca he querido vincular este blog con asuntos de mi vida, (porque no quiero convertirlo en un diario, ni mucho menos). El suceso que me ocurrió este día creo que merece un espacio entre estos post. Aunque sé que está destinado a perderse, como los demás, pues dudo que alguien lo lea.

En la madrugada, tomé a bien leer un par de cuentos para empezar el día, así que hurgué en una Antología del cuento fantástico que un buen amigo me presto. Leí El baúl de Felipe Buendía, y Los buitres de Oscar Cerruto. Entre otros.

Lo que no estaba por prever era que yo mismo me iba a sentir como uno de los personajes de esos relatos: El hecho sucedió en la tarde, cuando me dirigía para mi hogar, tome el colectivo, y una mano violenta, como garra, me arrebato el pasaje, hasta allí, nada había de raro; “pero al observar dentro sentí, que pasaba algo irregular en el ambiente y con las personas”

Mi transporte arrancó de forma brusca. Mis nervios se adaptaron a la hedentina del aire y el rumor de las personas hacinadas en el interior.

Después sentí que alguien me miraba, y mi vista se cruzo con la de una joven que iba en un asiento. Como soy un poco tímido y además porque no tenía la certeza de que ella verdaderamente me estuviera observando, me hice el desentendido. Cuando volví a mirar ella me sonrió, en ese lapso logré sentarme cinco asientos atrás, con algo de dificultad, pues mi transporte rodaba bajo el inmenso calor y el desorden de la ciudad.

Desde allí logre mirarla de espaldas, note que iba acompañada de una amiga, talvez su hermana, no tome mucho interés en la otra mujer.

Los pasajeros subían: las mismas caras desconocidas que se nos pierden todos los días en la memoria, y que nunca – a veces – volveremos a ver, y así se iban perdiendo dentro de la mole de acero.

Después, me di cuenta que poco a poco el vehiculo iba quedándose solo: el conductor, ellas y yo éramos los únicos ocupantes. La joven y su acompañante no se movían, no se cruzaban ni una palabra, parecían maniquíes. Comencé a llenarme de terror y decidí bajarme cuanto antes: claro está, mi vehiculo no era un tranvía, no había cruzado el riachuelo, ni visto al conductor envejecer en pocos minutos, además no estaba en Buenos Aires, así que decidí prever una escena desagradable, claro: no soy tan valiente para esperar la aparición de Los Buitres.

viernes, 16 de mayo de 2008

La realidad imita a la ficción.

Ronald Orellana.

¿Quién no recuerda la escena de la película Home Alone (que en falaz subtitulo apareció allá por 1990 como “Mi pobre angelito”) donde Kevin (Macaulay Culkin) un niño de 6 años, es abandonado por sus padres entre el trajín y la confusión de una sala de aeropuerto?


El día de ayer (Jueves 15) pasó algo similar pero con distintos escenarios: no era temporada navideña; el aeropuerto en cuestión no era estadounidense y el protagonista no tenía 6 años, sino 2. Esta nota se giró en todos los noticieros internacionales. Pero en este caso no fue la familia Mc Callister, quien abandonara a su hijo, sino dos padres filipinos los que lo dejaron tirado en el aeropuerto de Vancouver, Canadá. La pareja recién radicada en el país tenía como destino un vuelo a Winnipeg.

¿Habrá conocido Jonh Hughes un caso similar allá por los años 90, que le sirviera de insumo para escribir Home Alone? O en este caso Dios, quien no está al día con las películas que se estrenan en la tierra,(*) vio Home Alone (por cierto una versión pirática) y le gustó tanto la idea que decidió plagiarla con sus títeres.

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(*)Pues nuestra concepción del tiempo no se asemeja a la de Dios, para quién “un día es como mil años y mil años son como un día” (2 Pedro: 3 versículo 8). Al respecto de la concepción del tiempo en la conciencia de Dios, ver la exhaustiva reflexión teológica del autor Carlos Gudiel, en el libro: “¿Porqué Dios no sale en revistas?” Ediciones Paulinas. Madrid: 1996.