jueves, 18 de octubre de 2012
RECITAL-POESÍA
lunes, 15 de octubre de 2012
Continúan durante todo Octubre las “TARDES DE MIEDO”
jueves, 27 de octubre de 2011
Los que marcan el camino...
R. L. M.
Recuerdo que conocí personalmente al Dr. Rafael Lara-Martínez durante un curso de Antropología y Literatura que dictó allá por el año 2007, en el Instituto de Estudios Históricos y Antropológicos de Universidad de El Salvador. Hasta ese entonces, sólo había leído un libro suyo: “HISTORIA SAGRADA E HISTORIA PROFANA: el sentido de la historia salvadoreña en la obra de Francisco Gavidia” (*) donde define el soterismo (**), como eje central en la obra gavidiana para definir y comprender la identidad e historia salvadoreña.
Al recibir el curso, no sólo pude darme cuenta de la capacidad del Maestro, capacidad no sólo demostrada en la erudición que le caracteriza, pues si tratara de hacer un recuento de sus títulos obtenidos, y de sus publicaciones, la lista se haría larga. Si no también reconocería en él a una agradable persona, de trato amigable, carisma, buen sentido del humor y amabilidad.
Han pasado algunos años después de eso, Lara-Martínez ha engrosado el listado de sus publicaciones, demostrando su disciplina y compromiso con el trabajo académico, siendo así, uno de los estudiosos más serios de nuestro país para nuestros tiempos, no en balde, como palabras proféticas, se leyera en la nota introductoria del libro arriba citado, y que son autoría de la antropóloga gloria Aracely Mejía de Gutiérrez las siguientes líneas: “Sin lugar a dudas, el Dr. Lara-Martínez es uno de nuestros jóvenes valores intelectuales, de enorme capacidad y genialidad ”(***). Rafael Lara-Martínez es, a todas luces, un pionero.
También ha demostrando su enorme capacidad como ser humano sobreponiéndose a un cáncer, del cual hasta la fecha no ha sanado completamente, pero del que esperamos, sus familiares, alumnos y allegados, que gane la lucha.
Es así que esta nota la escribo, en el contexto de un reconocimiento que será entregado a su persona, él recibirá el Premio Nacional de Cultura 2011, edición Bicentenario, que será otorgado por sus aportes en beneficio de la investigación cultural que ha legado a nuestro país. Un reconocimiento bien merecido, y que desde mi punto de vista, se queda corto para premiar el trabajo realizado por el Maestro. Hay que recalcar también que se trata de un premio tardío, pues hubiera sido otorgado en años anteriores, pero que de igual forma, me llena de alegría que el Dr. Lara-Martínez reciba dicho reconocimiento.
Espero que siga cosechando, pero sobre todo, espero que siga con ese anhelo inquebrantable de no mantenerse quieto, alimentando siempre más proyectos.
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[*] Lara-Martínez, R. (1991) HISTORIA SAGRADA E HISTORIA PROFANA: el sentido de la historia salvadoreña en la obra de Francisco Gavidia. CONCULTURA Dirección de Publicaciones e Impresos; San Salvador: El Salvador.
[***] De: “Soter” palabra griega que da significado a “Salvador” o a “Divinidad”; como por ejemplo, para la civilización griega el vocablo “Soter” es también una manera de designar a Zeus. El “Soter” en el sentido gavidiano sería la forma de designar a una especie de héroes nacionales, que adquieren un aurea mítica y que aparecen en la historia salvadoreña de forma periódica para asentar una renovación cultural, la que se centra en un fundamento antisacrificial, dialógico; en otras palabras: personajes que marcan un camino a seguir. Para tener una idea más profunda del concepto, revisar el libro arriba citado. Pág.:17, 23, el concepto se extiende satisfactoriamente en el capítulo I.: “Presupuestos simbólicos de la escritura en la historia en Gavidia”, clausula: I.I “De Soter”
[**] ibíd. Pág.: 7.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Invitación
La Fundación Poetas de El Salvador realiza cada año el “Festival Internacional de Poesía de El Salvador”, donde se convoca a poetas de varias regiones, para que haya un intercambio, teniendo como lengua común: la poesía. De Rusia, Canadá, Palestina, La India, Estonia, Chile, Argentina, Uruguay y otras naciones, son algunos de los poetas que por tradición nos acompañan en este evento, y que para este año, tendrá su “X” emisión, intitulada: “Edición Bicentenario”.El festival se celebrará este mes de octubre, del lunes 3 al viernes 7. Así que esta nota es para comentarles que este año tendré participación en el evento: fui invitado para formar parte de una comisión de poetas jóvenes, que representaran a El Salvador, leyendo junto a los internacionales, motivo por el cual me siento congratulado. Mi participación será en un recital que se llevará a cabo en la Universidad Tecnológica (UTEC) en la sala de conferencias del Museo Universitario de Antropología(*), el viernes 7 de octubre, a las diez de la mañana: así que para los que quieran llegar, están atentamente invitados.
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(*) La dirección del Museo Universitario de Antropología de la UTEC es: Calle Arce, San Salvador. Referencia/esquina opuesta a Villa Fermina/3 cuadras arriba de la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús.
lunes, 28 de febrero de 2011
EL SALVADOR: un país sin indígenas. [*]
Para la definición de una identidad indígena, la opresión cultural es clave, y parte de esa opresión cultural la enfocan los medios de comunicación. En los medios de comunicación es dominante el blanco, las mujeres rubias, los hombres de facha delicada; ese vendría a ser el ideal en la apariencia del salvadoreño. Sin embargo, el grueso de la población comparte rasgos como la piel cobriza, el mentón prominente y el cabello lacio y negro: el indígena aparece en atisbos claros en el perfil de muchos salvadoreños.
Si se le pregunta a personas que comparten esas características (piel cobriza, mentón prominente, cabello lacio y negro) su pertenecía indígena, lo niegan, o no lo saben, a lo mucho, pueden responder con un: soy ladino o mestizo, respuesta común para la mayoría de salvadoreños, pues básicamente El Salvador es un país ladinizado. Ese es sólo uno de los rasgos del salvadoreño, otro es la falta de una identidad lingüística basada en el acento (los altos y bajos en la pronunciación, y la voz aguda), pues en los medios, los comunicadores utilizan lenguaje estándar, en contraposición a otros países, donde el acento característico es utilizado en los Mass Media.
La premisa anterior nos arroja una luz para argumentar que la cultura indígena no se ha extinto, pues también hay que tener en cuenta el rasgo contrastivo: el ladino hace al indígena, y el indígena hace al ladino, es la definición de uno frente al otro. Si se menciona que hay ladinos, o si alguien se considera ladino, tenemos que admitir por implicación la presencia indígena. La impugnación es lo que le da identidad a los grupos. No hay que verlo desde un punto de vista histórico, ya que esa impugnación sigue latente al menos en los enclaves donde sucedió la masacre de 1932, cítese Izalco y Nahuizalco.
El fenómeno de la ladinización en El Salvador ha sido significativo, es también una herencia de los sucesos del 32, pues muchos de los indígenas (en su mayoría mujeres) que sobrevivieron a la masacre tuvieron que mimetizarse, hacer un rompimiento con sus costumbres y negar su identidad para sobrevivir, esta estrategia de adaptación ha creado un trauma filogenético [**]. Pero a pesar de eso, las mujeres también han sido las continuadoras de los conocimientos culturales, pues han sabido ser el lecho transmisor de muchas pautas de la estructura cultural indígena: sus hijos han mamado los traumas, pero también se han amamantado con conocimientos, cosmovisión y habitus propios de su cultura.
Por otro lado, Erick Wolf [***] declara que: “La calidad de indio no consta en una lista discreta de rasgos sociales: se halla en la calidad de las relaciones sociales encontradas en comunidades de cierto tipo y la autoimagen de los individuos que se identifican con esas comunidades” esta cita de Wolf nos da la pauta para el otro argumento clave en la afirmación de la presencia indígena, y es el reconocimiento de grupos que se auto identifican con su origen indígena, claro está, en la mayoría de los casos son personas que no comparten rasgos fenotípicos, pero que declaran, y comparten el habitus propio de las comunidades indígenas, esa vendría a ser la contrapartida al grupo arriba citado. Dichos individuos, participan en ceremonias, usan trajes típicos, trabajan en activismo enfocado a la preservación y promoción de su cultura; aunque en apariencia, sus rasgos físicos estén muy alejados de los rasgos indígenas.
Ahora surge una pregunta: ¿La identidad la da el tipo físico (fenotipo) o los patrones que un individuo
Esos sólo son algunos de los argumentos que nos demuestran la presencia indígena en El Salvador, que ha sido negada a través de años, irreconocida por el Estado, minusvalizada por la marginación social que ha vivido a lo largo de la historia, irreconocida por la mayoría de la población. PERO, ha sobrevivido a más de un etnocidio, a la opresión cultural y económica, a la negación de la legitimidad de sus proyecciones religiosas y cosmovisión; y resurge, con nuevas proyecciones, logrando actualmente ser reconocida en El Salvador. Hoy en día, ya no puede ser negada, y emerge, similar a los retoños del tronco de un árbol que intento ser cortado.
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[*] Este opúsculo no pretende ser exhaustivo, más bien plantea ideas que quedan por desarrollar en los siguientes escritos referentes al tema.
[*] Entre ellos Erik Ching, en el libro: “Las masas, la matanza y el martinato en El Salvador” (2007) UCA Editores. San Salvador, El Salvador. Págs.: 100-110.
[**] Para mayor información sobre el concepto filogénesis, revisar el libro: "Eros y civilización" de Herbert Marcuse, Págs. 25- 33. 63-81.
[***] Wolf Erick, citado por Carlos Rafael Cabarrús, en el Libro: "La cosmovisión k’ekchi’ en proceso de cambio" (1979) UCA Editores. San Salvador, El Salvador. Pág.:148.
Imágenes:
Por orden de ubicación:
1) [Sacerdote ("Tata") indígena preparando una ceremonia] Ronald Adolfo Orellana.
2) [Ceremonia indigena] Julio González Erazo.
viernes, 11 de febrero de 2011
Descripción básica de El Salvador.

Posee una extensión territorial de 20,040.79 Km2 y una población estimada en 5.744.113, según el censo de 2007, de la Dirección General de Estadísticas y Censos (DIGESTYC) del Ministerio de Economía. El Salvador tiene la más alta densidad poblacional en Latinoamérica con 304 habitantes por Km2 . Políticamente se divide en 14 departamentos, subdivididos su vez en 262 municipios.
Según los datos arrojados por el último censo, hay tres grupos étnicos predominantes: un 85% de mestizos; 12 % de blancos (caucásicos); y un 1% de amerindios (indígenas). De la población melanodérmica no se menciona nada, pues la cantidad de personas de raza negra en el país es muy escasa.
martes, 30 de noviembre de 2010
THE LAST DAYS

Encendí un cigarrillo, la gente pasaba sin percatarse de mi, sin reparar en la belleza que se estaban perdiendo; algunos subían, otros bajaban, todos a la defensiva uno del otro: todos contra todos. Esa observación me hizo pensar que la vida es una fiesta donde nadie interactúa con nadie, “¿algo ha de estarles haciendo falta?” pensé… “¿y a mi, que es lo que me estará faltando?” me dije luego.
Entonces, allí, sentado en el sucio escalón de una pasarela, situada a la vez en una rancia ciudad, me dí cuenta que me había olvidado de la literatura, que es tan básica en mi vida.
jueves, 15 de julio de 2010
Recital
La cita es este viernes 16 de julio. Hora 6.00 p.m. Lugar: Cervecería Tania, ubicada en la Zona Roja de nuestra ciudad, a un costado del Parque Colón (Santa Ana).
“Das el placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a las esposas con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos. No obligas a nadie a la despedida ni a la reconciliación; no chupas la sangre ni el tiempo; eres limpia de culpa; recibes en tu seno a los pecadores, escuchas las palabras y los sueños, sonríes y besas. Eres paciente, experta, atribulada, sabia, sin rencor”.
Jaime Sabines.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Cuestiones cotidianas III
R. D.
Me paró en una esquina. Soy un desconocido en un lugar desconocido. Enciendo mi cigarrillo y busco el abrigo de una sombra. De pronto, me veo interrogado por las miradas de los transeúntes, pienso que quizás no estarán acostumbrados a ver a un hombre tan bello fumando en una esquina. Pero luego de un rato, al ver que las mujeres pasan y esconden sus bolsos, me doy cuenta que no es mi belleza lo que las intimida.