viernes, 29 de marzo de 2024

CARTA ABIERTA IX


 Es momento de sacar de manera literal todo lo que llevo dentro. Es momento de sacar del pecho, esta piedra que me pesa. Añoro, en verdad, en estas líneas, en esta carta abierta, un poco de expiación, un poco de catarsis por lo que he pasado en estos últimos años, lo que he sabido sobrellevar, y muy a mi pesar, soportar con resiliencia.

Es de todos sabido que desde niño siempre me ha acompañado un sentimiento de fatalidad; un desasosiego que me ha sido tolerable, y que ha ido creciendo con  los años.

Analizándolo más afondo, considerando todas las variantes: no sé de donde viene ese sentimiento, esa ansiedad, que ni siquiera en mi juventud, ya por estos años, tardía, ha dejado de asecharme; y más ahora, que ya puedo notar el paso de los años por mi cuerpo. 

En fin, ahora, paso revista sobre esa mancha crónica que ha marcado mi existencia, irracional tal vez para unos, aceptable tal vez para otros, y que el ruido que nos proporciona la vida, lo que llaman felicidad, no ha podido servir de paliativo.

Siempre me ha acompañado un sentimiento de nostalgia, que logra acrecentarse más cuando veo todo lo que he perdido, no en el aspecto material, sino, en lo concerniente a recuerdos, verbigracia: lugares por los que he pasado, fotografías, seres queridos que ya no están, enfermedades que he vencido, días que se restan en mi línea de vida, etcétera.

Se que todo esto parecerá baladí para muchos, pero es muy importante, en lo que a mi concierne.

Si eres un ser humano con conciencia, detente a pensar por un momento:¿ cuál es el sentido de tu vida? Sin tomar ninguna respuesta del exterior. Hazlo en el fuero interno de tu alma, y te darás cuenta que te estás quedando sin tiempo, que no eres un ser consciente de tu propia existencia. Sólo abre los ojos, en verdad, y sabrás que no son dramáticas ni fatalistas mis palabras.

Durante mucho tiempo he mantenido ese sentimiento de fatalidad dormido, ocupándome en mi día a día de las faenas que cada situación me presenta, pero, quería por lo menos en estas líneas sincerarme con el mundo, con este mundo actual, que poco o nada se interesa en estos temas, y dejar claro esto: la existencia, la verdadera conciencia es dolorosa, lo malo es que todos nos engañamos ocultando el dolor, adormeciéndolo con el placer.

En ningún momento quiero convencerte con mis palabras, ni siquiera pretendo que veas el mundo como yo lo veo, no quiero adeptos a este tipo de sentimiento, ver la vida así, es un verdadero calvario, que no le deseo a nadie, simplemente pretendo en esta carta abierta, sincerarme contigo. 

Puedo decir, que las únicas cosas que pueden darme consuelo son la lectura, la literatura, la filosofía, el arte, y la música, que han sido para mí, una verdadera bendición, pues me han ayudado a hacer mi mundo más respirable, ahí es donde he encontrado mi madero de deriva que me ayuda a no ahogarme en este mar de la existencia, y de la conciencia, si es que acaso la tengo.

Quisiera escribir líneas más esperanzadoras, más acordes con  lo que todos, en general, quieren oír; pero es lo que hay por el momento, y puedo decir, por lo pronto, que la carta abierta para este año, al menos hasta este punto y final, ha cumplido con  mi catarsis.




miércoles, 20 de marzo de 2024

21 de Marzo: Día Internacional de la Poesía

En estos tiempos, que las Inteligencias Artificiales amenazan con destruir todo escrito verdaderamente humano, con alma.  Desarraigándonos del disfrute de escribir nuestros propios textos, y de darles esa aura, que sólo se puede lograr, cuando involucras tu tiempo vital en ellos, y tus sentimientos, tu lastre de ser un ser humano con conciencia, irrepetible y cuyo tiempo en este fenómeno hermoso que llamamos vida está fugazmente  delimitado.

En estos tiempos de simulacros y simulaciones, como bien lo expresaría Jean Baudrillard. En estos tiempos en los que no nos preocupamos por ver hacia el interior de nosotros mismos, y no vemos a los demás en la extensión de toda su humanidad, de su fragilidad como seres falibles e insignificantes en todo este vasto universo. En estos tiempos adquiere más significado la frase de Walter Said: "La poesía nos hace más habitable el mundo"

Ya le dediqué, hace años, algunas páginas a la conmemoración de esta fecha que nos recuerda  una de las proyecciones humanas más vitales para el hombre, y que se ve con minusvalía mucho más en la actualidad: Nuestra poesía como seres humanos que somos, y que tratamos de dejar, como un manifiesto o un vestigio de nuestro paso por la existencia. 

Por eso, este 21 de marzo, tiempo en el que las estaciones cambian, siendo parte también de ese fenómeno hermoso de dualidad, conmemoramos la poesía,  tratando de escribir, siendo esa resistencia, que la humanidad, capaz de producir arte, puede ejercer como legado:  recordemos que sólo el arte nos salva, y reclamemos así, nuestro derecho a ser seres humanos.



sábado, 16 de marzo de 2024

A la mitad de marzo

A estas instancias del mes, sigo en el cantón "La Esperanza"; de "San Juan Tepezontes". 

Andar de lugar en lugar, te da la capacidad de observar a la gente, y darte cuenta de las particularidades de comportamiento, tanto como comunidad como en el aspecto individual. Es así,  que puedo ver tanto lo bueno como lo malo de todas las localidades. Lo verdaderamente inusual, es notar como cada lugar, aunque esté separado por pocos kilómetros, tenga particularidades muy marcadas.

Sin generalizar ( porque la generalización es un sesgo que va en contra del pensamiento crítico); puedo notar que la gente de muchas localidades estigmatiza y margina a las personas que se dedican a la labor que yo estoy realizando en este momento, además, la marginación social,  se ve más marcada inclusive en los lugares más pobres, dejando de lado, toda romantización de la humanidad.

Me ven como foráneo. Cómo invasor, aunque trate la manera de hacer las cosas dentro del marco de la moralidad y las normas establecidas de cada localidad. He podido observar que las personas si te ven desprotegido, se disparan las alarmas negativas, los prejucios: en fin, estoy en El Salvador, y tengo bien claro que el hombre es el lobo del hombre mismo, sin embargo siempre trató la manera de quedarme con lo bueno, viendo lo positivo de cada cosa.



miércoles, 6 de marzo de 2024

Marzo (Inicio)

Este mes de Marzo lo inicié moviéndome junto a mi negocio hasta el cantón: " La Esperanza "; perteneciente a el pueblo " San Juan Tepezontes". Vine el día primero. No os he contado que últimamente estoy viviendo en mi negocio móvil, viajo de pueblo en pueblo con una permanencia media de 7 días por lugar, siempre relativo a las fiestas patronales.

En fin, dejé el cantón " Agua Escondida" de San Juan Opico y ahora estoy en "La Esperanza", y ya aquí, he sentido un gran cambio de ambiente, me siento más cómodo, y ya a estas instancias, me he labrado una pequeña rutina.

Aunque de un tiempo acá, la ansiedad y las pesadillas ya se están volviendo más frecuentes, estoy durmiendo mejor de cuando estaba en "Agua Escondida".  Ya hace un tiempo había dejado la ansiedad a un lado, pero veo que ha vuelto: espero superarlo algun día.