miércoles, 6 de marzo de 2024
Marzo (Inicio)
miércoles, 28 de febrero de 2024
Febrero
jueves, 31 de enero de 2019
Balance del mes

Soy una hoja llevada por la corriente de un rio. A veces turbulento, a veces calmo. Dentro de esa corriente, por seguir a Karla, he llegado a adoptar un estilo de vida andariego, viviendo de pueblo en pueblo, andando de fiesta en fiesta. Lo que aquí en El Salvador llaman "fiestero".
jueves, 24 de enero de 2019
Cuando la amabilidad no es suficiente...
domingo, 6 de noviembre de 2016
Cuando las cosas se dan por inercia…
En fin, no puedo decir ahora que enmendaré esos errores, no sé si seguiré revolcándome entre las heces, ya he intentado salir de esa racha negativa; pero, cuando me propongo no volver a “perder el control”, todo se me facilita para que haga lo contrario, y me hunda, a mayor profundidad.
jueves, 20 de octubre de 2016
Paradojas del destino…
martes, 26 de mayo de 2015
Supervivencia de los blogs en los infaustos tiempos del selfie y los 140 caracteres.
jueves, 21 de mayo de 2015
Un año de silencio
lunes, 13 de enero de 2014
UN DECÁLOGO AL ESCRITOR DE FICCIÓN (Propuesta de Ronald Orellana)
martes, 31 de diciembre de 2013
Feliz fin de año…
lunes, 20 de agosto de 2012
Balance de logros
miércoles, 30 de noviembre de 2011
TRANSEÚNTE
Anoto palabras en la neblina que vierte de un faro incrustado en la acera de una calle brumosa
En una ciudad que reprime las imágenes trato de balbucear poemas a transeúntes de oídos sordos que visten levita y fuman suspiros de mujeres enamoradas que olvidaron el camino hacia la sombra
[Veo las mujeres que transitan por la plaza con vestidos transparentes que dejan ver mucha pierna y me enamoro de todas
De la vieja de la joven de la gorda de la flaca de la que lleva pantys de la que no usa ropa interior de la que me mira de la que me ignora de la que me sonríe de la que me escupe de la que quiere matarme y de la que me lee...]
Leo historias de árboles que se quitan la ropa sucia desnudándose en viejos bulevares a la sombra de longevos edificios que reproducen sus balcones incrustándolos en nubes grises
Luego me veo las manos y me doy cuenta que las tengo sucias de tanto hojear horizontes y cultivar incendios que se apagan con las yemas de los dedos
Alguien me señala con el índice y me doy cuenta que es mi verdugo que viene a matarme por caminar desnudo leyendo filosofía
Me hecho a correr por las sombrías avenidas del silencio que gritan el dolor de que les propician mis pasos cansados
Caigo en una encrucijada frente a un semáforo blanco y negro y espero la señal de cruce de los peatones para correr sobre el paso cebra que sólo es el remedo de los durmientes de las vías de un tren fósil
El semáforo no cambia y siento el aliento de mi verdugo que viene tras de mí a una distancia de ciento cincuenta hormigas por hamburguesa
Cruzo la calle y me atropella la sombra de un autobús que lleva pasajeros somnolientos que acaban de salir de una fábrica donde construyen cimitarras para amarrar caballos que sonríen a la luz de la luna
Mientras agonizo tirado en el asfalto veo la luna que sale entre las nubes y se ríe en una carcajada sardónica de la sangre que sale a borbotones de mi cráneo reventado
Un perro se acerca y bebe mi sangre y me lame la cara en un beso fraterno dándome la bienvenida a la realidad sombría y cotidiana de todos los seres humanos.
sábado, 20 de agosto de 2011
[Cuarto Aniversario: Luz Bella Averni]*
Desde la concepción de la idea: "Luz Bella Averni", hace ya un poco más de cuatro años, se pensó, sino con rigor, al menos con digna consistencia, la actualización de los contenidos a través de la publicación de los post. Planteándome así, publicar por lo menos cuatro post al mes, cosa que en el último año no ha pasado, pues, Luz Bella Averni, ha caído casi en total abandono ¿La administración de un blog es un trabajo serio, o es un pasatiempo? … ¿Tenemos que imponernos un rigor, o tenemos que tener total libertad para administrarlo? Yo siempre he pensado que el ejercicio de los blogs lleva un poco de ambas variables.
No existen excusas: ni enfermedad, ni cansancio, ni falta de tiempo; lo único que puede entreverse, en la desidia que ha afectado el último año, es mi falta de disciplina; porque, aunque podría dar las tres excusas arriba mencionadas, (pues he sido víctima de tan vulgares inconvenientes), excusarme, sería hacer una concesión con la mediocridad ; ya que, en varias ocasiones afirmé que sólo por motivo de muerte, abandonaría la administración de este blog, y tengo que ser fiel a mis promesas, porque: ¿Qué es un hombre que no cumple su palabra, y mucho más si esa palabra está escrita?
Tengo que aceptar: he estado tantas veces al azar y a la deriva, me he encontrado tantas veces frente a la desesperación de no poder vencer la hoja en blanco... pero ahora, amenazo con ser constante, y no dejar por tanto tiempo tirada la administración de este blog.
En alguna ocasión argumente que avanzar no siempre significaba mejorar, porque es harto difícil darse cuenta que no puedes escribir algo mejor que lo que has escrito antes. Pero la vida, es así de arcana, y lo único que uno tiene que hacer es sobreponerse, y seguir escribiendo, para evitar que las manos y las teclas se enfríen. Así que hoy tiro, como quién lanza una piedra para luego esconder las manos en los bolsillos, estos párrafos que después de un tiempo servirán para avergonzarme.
sábado, 21 de mayo de 2011
De mi tráfico con Facebook
Sin duda alguna Facebook cultiva el narcicismo. No cabe duda que es una de las redes sociales más frívolas que existen, y que sólo demuestra la gran soledad en la que todos vivimos. En una sociedad donde todos queremos ser figuras públicas, mostrándoles nuestra privacidad a los demás. Queriendo ser reconocidos en un mundo donde gritamos frente a la masa helada y gris.Declaro mi preferencia por los blogs, son más profundos, son para gente que si escribe.
Así que un día estaba rascándome la panza, frente al ordenador, sin poder escribir nada, y me dije: “que aburrido, he entrado en la menstruación del escritor (como dice mi amigo Rodrigo Yáñez) ¿qué hago?… ¿creó una cuenta en facebook? ¿Por qué no?” Así que entré a una plataforma tan sobria y despersonalizada… SIMPLE! (quiero que esto suene a decepción). Después agregué: “que feo es facebook…”
Odio facebook, pero hoy he caído… aunque no todo es malo, lo rescatable es que podré publicitar mi blog desde ese espacio.
miércoles, 30 de marzo de 2011
CARTA ABIERTA IV
Cumplo otro año de vida, en el que paso revista de mis acciones, dándome cuenta de que no soy el mismo. Se me dificulta escribir, tengo grandes pausas, días en los que ni siguiera leo: me he sumergido en la ciénaga. Cuando el sistema te ha absorbido, cuando tienes que cumplir con un empleo, y además, tienes que trabajar horas extras en tu casa, se hace cada vez más difícil dedicarte a lo verdaderamente importante.
Hasta el momento, no sé donde me va a llevar la vida; lo que sé, es que lo que está sucediendo, no es lo que quiero.
Luego pienso en un reflexión que escribí en un trozo de papel, un día, mientras viajaba: [“En el juego de cartas, para ganar, y para que el juego sea más interesante, es mejor sentirse perdedor desde el principio, y tener un juego adverso, para que así, terminada la partida, el triunfo en ese juego sea más satisfactorio”] aunque mi triunfo esté al final, cuando muera… qué más da.
Noches yendo a dormir con los mismos pensamientos, cuando cierro los ojos, las mismas imágenes que se multiplican todos los días [“risas, lágrimas, vacio, desesperanza, asco, vomito”] no sentir sueño, porque mi cerebro se revuelca dentro del cráneo. Y luego, el sobresalto, continúas vueltas, el sudor. Me levanto, hecho una meada, me doy cuenta de que otra vez he orinado sange, enciendo otro cigarrillo y no le doy importancia [“dentro de unas horas tengo que trabajar con jóvenes a los que no les interesa mi presencia, jóvenes con vidas tan vacías como mis bolsillos… no los culpo, ellos no tienen mi forma de ver la vida: tienen distintos intereses”] trato de leer, tal vez después de un rato puedo conciliar el sueño, luego de pocos párrafos en los que no me concentro, dejo a un lado mi lectura. Apago la luz.
[“Anoche soñé que estaba sumergido en una ciénaga, infestada de lagartos…”]
Me despierto esta mañana, me paro en el umbral de la puerta, sintiendo una suave brisa que corre por mi cara, enciendo un cigarrillo, apuro el cenicero; y aspiro el aire helado. Por un momento, vuelvo a la vida despierta, y veo que un ave pasa volando, lo siento todo, mis sentidos parecen extenderse, y tengo una epifanía… por un instante, disfruto mi propia existencia.
Luego, abro la laptop para escribir esta carta abierta, mientras se consume mi cigarrillo en el cenicero.

