miércoles, 31 de diciembre de 2008

Km. 0.

El asfalto está caliente, listo para servirse; la línea de la calle es una cuerda que se tensa, igual a la que usaré cuando me ahorque.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Cambios...

Después de más de un mes de no postear, hoy agregaré un nuevo gadget a Luz Bella Averni: Persiana Americana Será una lista de contactos donde entrarán varios blosgs latinoamericanos que me gusta revisar, los dejo como opción para que los visiten; por hoy sólo agregaré el blog: “Sueños a Media Noche” de mi amiga Beleth.

jueves, 4 de diciembre de 2008

EVERY BREAHT YOU TAKE (The Police)

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Since you've gone I've been lost without a trace.I dream at night, I can only see your face. I look around but it's you I can't replace.

jueves, 13 de noviembre de 2008

ME ENCANTA DIOS (Jaime Sabines.)

En estos últimos días he estado un poco lagrimoso, ya casi van tres semanas que mi situación no cambia.Pero hoy me he decidido a seguir de pie hasta el final: LUZ BELLA AVERNI no se mancha con mis problemas personales, así que va haber mucho de este blog, por tiempo indefinido.
Aunque soy un ateo confeso,(Pero a veces al observar el cielo estrellado y los ojos de Krissia, me digo: ¿será?). Este poema es muy especial para mí; me fue mostrado en una madrugada de copas, bajo la persona de mi amigo Alex Calvillo, por eso lo transcribo hoy: Que vengan nuevos tiempos para Mí, y Que Dios Bendiga Dios.

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A Él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe de las manos.

Nos ha envidado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo o Mahoma, o mi abuelo Francisco, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a Él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la Muerte: para que la Vida – no tú ni yo –, la Vida sea para siempre.

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang… Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.

A mi me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los anbióticos- ¡bacterias mutantes!

Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.

Mueve una mano y hace el mar, mueve otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.

Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira.

Es la tierra que cambia -y se agita y crece- cuando Dios se aleja.

Dios siempre esta de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.

A mi me gusta, a mi me encanta Dios.

Que Dios bendiga a Dios.
Tomado de:
Sabines, J. (2006) Recuento de poemas 1950/1993. Editorial Joaquín Mortiz: México D.F.

martes, 4 de noviembre de 2008

PUBLICIDAD.

El colectivo DALE! te invita al evento: Arte y Cultura en Libertad, que se llevará a cabo el día 16 de noviembre del presente año, en el Parque Libertad de la ciudad de Santa Ana. Podrás disfrutar durante dos horas(3.00 p.m a 5.00p.m) de exposiciones artísticas, musicales, performances y artesanías.

La invitación es general a todo público. Además DALE! convoca a: escritores/as, artistas plásticos, escultores/as, artesanos/as, músicos, actores y actrices, malabaristas, titiriteros y artistas en general a mostrar, compartir y disfrutar con la ciudad de Santa Ana, en el sugestivo Parque Libertad.

Santa Ana se mueve
(Colectivo DALE!)

PUEDES ENCONTRAR MÁS INFORMACIÓN AQUÍ: http://www.dale.org.sv/
o en el DALE!blog: http://colectivodale.blogspot.com/

jueves, 30 de octubre de 2008

ALICIA (Enrique Bumbury)

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Alicia en su pensamiento tirando del hilo de su enredo.

domingo, 26 de octubre de 2008

El baobab.


Ronald Orellana.


La primera alusión al baobab me llegó a los siete años cuando leí por primera vez El principito. La idea de un árbol que crecía entre los asteroides fue para mí una verdad irrefutable. En aquellos años, solía subir a los tejados y pasarme horas observando el cielo nocturno. Era fascinante pensar que el infinito estaba lleno de su propia flora y fauna, con sus bosques y su hidrografía de leche. En las noches claras me parecía ver algo más que estrellas fugaces. Yo pensaba que las tardes tenían ese color rojizo porque los baobabs mudaban sus hojas, como en otoño los árboles de maple.


Con el tiempo, a los catorce años, cuando descubrí la belleza de los senos femeninos, todo eso se fue diluyendo, ya no asistí a mis citas nocturnas; ya no apoyaba mi nariz sobre los vidrios de las ventanas; había descubierto el precio de las cosas.


Me costó menos desnudarme de mi creencia en Dios, que rechazar la idea de que el infinito estaba arborizado.


Hoy quisiera volver a esas antiguas cosas.

lunes, 20 de octubre de 2008

LA CAVERNA (PLATÓN)

En el libro séptimo de La República, Platón nos ilustra – bajo palabras de de Sócrates – la conocida: “alegoría de la caverna”, donde nos muestra la situación humana con respecto a la realidad. Este relato es el pilar fundamental de la metafísica idealista de Platón. El conocido alumno de Sócrates expone que la verdadera realidad no es como la conocemos, pues estamos guiados por el mundo sensible que corresponde a los sentidos; sólo las Ideas de lo Bueno, lo Justo y lo Sublime son verdaderas, los demás objetos son sombras solamente:

"-Ahora represéntate el estado de la naturaleza humana con relación a la ciencia y a la ignorancia, según el cuadro que te voy trazar: Imagina un antro subterráneo, que tenga en toda su longitud una obertura que dé libre paso a la luz, y en esta caverna, hombres encadenados desde la infancia, de suerte que no puedan mudar de lugar ni volver la cabeza a causa de las cadenas que les sujetan las piernas y el cuello, pudiendo solamente ver los objetos que tienen en frente. Detrás de ellos, a cierta distancia y a cierta altura, supóngase un fuego cuyo resplandor les alumbra, y un camino escarpado entre este fuego y los cautivos. Supón a lo largo de este camino un muro, semejante a los tabiques que los charlatanes ponen entre ellos y los espectadores, para ocultarles la combinación y los resortes secretos de las maravillas que hacen.

-Ya me represento todo eso.

-Figúrate personas que pasan a lo largo del muro, llevando objetos de toda clase, figuras de hombres, de animales, de madera o piedra, de suerte que todo esto aparezca sobre el muro. Entre los porteadores de todas estas cosas, unos se detienen a conversar y otros pasan sin decir nada.

-¡Extraños prisioneros y cuadro singular!

-Se parecen, sin embargo, a nosotros punto por punto. Por lo pronto, ¿Crees que puedan ver otra cosa de si mismos y de los que están a su lado que las sombras que van a producirse enfrente de ellos en el fondo de la caverna?

-¿Ni cómo habían de poder ver más, si desde su nacimiento están precisados a tener la cabeza inmóvil?

- Y, respecto de los objetos que pasan detrás de ellos, ¿pueden ver otra cosa que las sombras de los mismos?

-No.

-Si pudieran conversar unos con otros, ¿No convendrían en dar a las sombras que ven los nombres de las cosas mismas?

-Sin duda.

-Y, si en el fondo de su prisión hubiera un eco que repitiese las palabras de los transeúntes, ¿no se imaginarían oír hablar a las sombras mismas que pasan delante de sus ojos?

-Sí.

-En fin, no creerían que pudiera existir otra realidad que estas mismas sombras.

-Sin duda.

-Mira ahora lo que naturalmente debe suceder a estos hombres, si se les libra de las cadenas y se les cura de su error. Que se desligue a uno de estos cautivos, que se le fuerce de repente a levantarse, a volver la cabeza, a marchar y mirar del lado de la luz; hará todas estas cosas con un trabajo increíble; la luz le ofenderá los ojos, y el deslumbramiento que habrá de causarle le impedirá distinguir los objetos, cuyas sombras veía antes. ¿Qué crees que respondería si se le dijese que hasta entonces sólo había visto fantasmas, y que ahora tenía delante de su vista objetos más reales y más aproximados a la verdad? Si enseguida se le muestran las cosas a medida que se vallan presentando, y a fuerza de preguntas se le obliga a decir lo que son, ¿no se le pondrá en el mayor conflicto, y no estará él mismo persuadido de que lo que veía antes era más real que lo que ahora se le muestra?

-Sin duda.

-Y, si se le obligase a mirar al fuego, ¿no sentiría molestia en los ojos? ¿No volvería la vista para mirar a las sombras, en las que se fija sin esfuerzo? ¿No creería hallar en éstas más distinción y claridad que en todo lo que ahora se le muestra?

-Seguramente.
- Si después se le saca de la caverna y se le lleva por el sendero áspero y escarpado hasta encontrar la claridad del sol, ¡qué suplicio sería para él verse arrastrado de esa manera! ¡Cómo se enfurecería! Y, cuando llegara a la luz del sol, deslumbrados los ojos ante tanta claridad, ¿podía ver alguno de estos numerosos objetos que llamamos seres reales?

-De entrada no podría.

-Necesitaría indudablemente algún tiempo para acostumbrarse a ello. Lo que distinguiría más fácilmente sería, primero, las sombras; después las imágenes de los hombres y demás objetos pintados sobre la superficie de las aguas; y, por último, los objetos mismos. Luego dirigiría sus miradas al cielo, al cual podría mirar más fácilmente durante la noche a la luz de la luna y de las estrellas que en pleno día a la luz del sol."

Tomado de:

Platón (2003) La República: Editorial Mestas, Madrid, España. Págs.: 245-247.

miércoles, 8 de octubre de 2008

UNA LECTURA A “POHEMAS UMANOS” DE CÉSAR VALLEJO.

Ronald Orellana.


Al principio, César Vallejo simplemente me parecía un hombre de cara compungida, cuyo retrato solía ver en alguna página de cierto Panorama de la Literatura Latinoamericana; claro está que dicho concepto acerca de él se disipó en mí al encontrarme de frente con su obra, y llegar con el autor a lo que Gadamer llama: Fusión de horizontes(1).

La vida de César Vallejo fue relativamente corta, nace en 1892, a nueve años de finalizada La Guerra del Pacifico (1879-1884); hecho relevante pues, aunque el autor no haya nacido cerca de la fecha puedo especular que “mamó” las implicancias que ella traía por la vía filogenética(2); nace también en el crepúsculo del Modernismo(3). Muriendo en 1938, a los 46 años, en París.

Su corta existencia transcurrió entre años verdaderamente sintomáticos en materia histórica y literaria: la decadencia del Modernismo y la aparición de las vanguardias en Europa y sus calcos en América; La Primera Guerra Mundial (1914-1918); la gestación de la mayoría de partidos comunistas en el mundo, y con esto, el socialismo avasallador que arrastraba a la mayoría de intelectuales a sus filas: Solo por mencionar algunos fenómenos. Si a éstos añadimos sus tragedias personales, se sabe que a la edad de 28 años es tomado preso: “durante ciento doce días” – importa destacar el tiempo de su primer encierro, pues decir ciento doce días es más poético que recalcar tres meses y fracción – y que viaja a Europa en 1923, con destino a París, ciudad de gran importancia en su producción literaria; al igual que países como España y la entonces Unión Soviética, naciones en las cuales, se vio sometido a vejaciones económicas.

Pero la intención de este ensayo no es hacer una semblanza histórico-biográfica del autor, sino centrarme en uno de sus libros: Poemas Humanos, obra póstuma, que consta de 79 poemas, obra de una metafísica propia, –fin último de cada poema –; que según mi juicio de valor: arranca las verdaderas raíces de la condición humana. Libro “dialéctico” en palabras del poeta y crítico literario Ricardo Gonzáles Vigil, quien en una entrevista que le hiciera Francisco Estrada afirma: Él (Vallejo) comentó que en Trilce ya buscaba inconscientemente la dialéctica. En Poemas humanos ya lo hace conscientemente. (Gonzáles Vigil. 2005. El paréntesis es mío)

Así, para esta nota trataré de desentrañar algunas ideas disipadas después del asombro que causa la lectura del libro.

Existe un punto común a lo largo del poemario y es una visión fatídica de la vida: Considerando en frío, imparcialmente, / que el hombre es triste, tose y sin embargo, / se complace en su pecho colorado (CONSIDERANDO EN FRÍO, IMPARCIALMENTE. Pág.: 201) (4); vemos que Vallejo nos demuestra un pesimismo tal, que podemos comparar la vida como jugar a la ruleta rusa con un revolver que no sabemos cuando se disparará: Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza (UN HOMBRE PASA CON UN PAN AL HOMBRO… Pág.: 255); como en el ejemplo anterior, el tema de la muerte es recurrente a lo largo de muchos versos, el poeta siente que la vida no es más que un continuo camino hacia la muerte. Así en muchos casos, la muerte como antítesis de la vida, tiende a estar de la mano con ella: ¡Haber nacido para vivir de tanta muerte! (¡Y SI DESPUÉS DE TANTAS PALABRAS…Pág.: 227 ); el poeta se lamenta, sus suplicas son similares a las del profeta Elías quien reniega del sufrimiento de la vida frente a Dios:

Elías tuvo miedo y huyo para salvar su vida.(…) caminó por el desierto todo un día y se sentó bajo un árbol. Allí deseó la muerte y se dijo: “Ya basta, Yavé. Toma mi vida, pues yo voy a morir como mis padres” Después se acostó y se quedó dormido bajo el árbol (1 REYES, capítulo: 19; versículos: 3-5)

De esta forma el poeta, retoma el papel de profeta demostrando que la vida no es mejor que la muerte. Las lamentaciones se derivan de muchos factores exógenos, el ser humano está propenso en la vida a una serie de elementos que le provocan la infelicidad y en algunos casos la muerte, ya Freud apuntaba en el Malestar en la cultura tres de esos elementos, a saber: la caducidad del cuerpo, la infelicidad que nos provoca el mundo exterior, y las relaciones con los demás seres humanos (5). Para este caso es de mí interés desarrollar el primer elemento, que es el que se encuentra más ligado con las inquietudes del poeta.

Nuestro propio cuerpo, en palabras de Freud está condenado a la decadencia y a la aniquilación, ni siquiera puede prescindir de los signos de alarma que representan el dolor y la angustia (Freud. 1980. pág.: 20); así nuestro cuerpo es parte de esa infelicidad, de esa zozobra: todos envejecemos, todos enfermamos y por tanto todos vamos a morir; las vejaciones que trae la enfermedad y una triste vejez son el camino hacia el único destino cierto para el hombre: morir. De esta forma Vallejo percibe ese destino inevitable para él y por ende para la humanidad: ¿La muerte? ¡Opónle todo tu vestido! / ¿La vida? ¡Opónle parte de tu muerte!/ Bestia dichosa, piensa; / Dios desgraciado, quítate la frente… (OYE TU MASA, A TU COMETA, ESCUCHALOS; NO GIMAS…pág.: 227). El poeta llama al hombre: “Bestia dichosa”, “dios desgraciado” y qué es el hombre sino un “dios con muletas”(6), un homínido en evolución.

James Higgins(7) en su libro: Visión del hombre y de la vida en las últimas obras poéticas de César Vallejo, ya había apuntado acerca del factor de la muerte, dedicándole un capítulo a dicho tema. Él afirma que:

…para Vallejo la muerte se burla de todas las actividades humanas. Está siempre presente en medio de la vida e impide al hombre vivir plenamente. Introduce la desolación en la vida del hombre llevándose a los que más quiere. El hombre vive angustiado sabiendo que tiene que morir y la muerte significa su aniquilación completa. (Higgins. 1970. Pág.: 109)

Es así como el factor de la muerte y la caducidad del propio cuerpo son un tema preponderante en la poesía vallejiana. Nada se salva de la muerte, ella es la total aniquiladora; pero a la vez ella nos redime de una vida de congojas: pareciera que Vallejo teme a la muerte, pero a veces la desea, en muchos poemas esa contrariedad está vigente. Es en conclusión, el dolor de estar vivo: la existencia del hombre es agridulce.

La angustia de la muerte lo persigue, cada paso que da se convierte en una zancada más hacia la tumba; es un peatón dentro de una gran ciudad lúgubre y húmeda, esa ciudad le parece un enorme cementerio donde los edificios públicos, arremolinados por el caos, son enormes lápidas que amenazan con aplastarlo: Me moriré en Paris con aguacero, / un día del cual tengo ya el recuerdo. (PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA. Pág.: 210). El dolor y la inquietud aparecen siempre encerrados dentro de un objeto, ya sea un cajón: Y el mueble tuvo en su cajón, dolor, / el corazón, en su cajón, dolor, / la lagartija, en su cajón, dolor; dentro de una sabandija, en una parte de nuestros vestidos o en un artículo de uso personal: Jamás hombres humanos, / hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera, / en el Vaso…. (LOS NUEVE MONSTRUOS. Pág.: 195-196), parece que Vallejo quiere recalcarnos que el dolor se encuentra encerrado en nosotros: los hombres somos el único animal consiente que comprende la raíz del dolor, pero al utilizar en la numeración objetos e inclusive animales – la lagartija – no nos quiere dar preeminencia sobre ellos y las cosas, el hombre adquiere una papel de objeto incapaz de razonar de donde proviene su amargura, sólo puede sufrirla y nada más.

Vallejo también duda de la visión escatológica que nos da la religión, para él la muerte es el final, sólo la nada nos espera después de morir: …a lo mejor me digo, más allá no hay nada (ACABA DE PASAR EL QUE VENDRÁ. Pág.:220), pero lo hace desde el punto de vista de una reflexión, en donde se puede dudar de esa idea: la incertidumbre que implica el desconocimiento le conlleva una angustia aún mayor. Su posición ante ese tema es similar a la de Nietzsche, el mayor deicida en la historia de la filosofía, quién renegando de la existencia de Dios, paradójicamente en muchas composiciones pide su ayuda: es la amargura de no tener asidero, porque ambos quieren creer en Dios, pero ya no pueden:

¡Todos los riachuelos de mis lágrimas
Corriendo van a ti!
Y de mi corazón la postrer llama
Arde por ti
¡Oh vuelve a mí,
Mi dios desconocido!¡Mi dolor! ¡Mi última dicha!
(8)

Dentro de la caducidad del cuerpo humano se deriva la enfermedad y las necesidades fisiológicas. El poeta recalca mucho en la enfermedad, pero el símbolo de ésta en Vallejo es la Tos:…lluvia y sol en Europa, y ¡cómo toso!, ¡cómo vivo! / ¡Cómo me duele el pelo la columbrar los siglos semanales! (FUE DOMINGO EN LAS CLARAS OREJAS DE MI BURRO.Pág.:179); la tisis es el símbolo más exacto para representar la enfermedad y el sufrimiento. El hombre es el eterno tísico que se ahoga en sus mismas flemas; las que a veces expulsa y logra tener un momento de alivio, pero al verlas en el suelo se da cuenta que están impregnadas de sangre, en ese momento el hombre advierte que esa inmundicia virulenta está dentro de él: de nosotros mismos. Nada une más al ser humano con su lado físico-biológico que sus necesidades vitales, necesidades que algunas veces la civilización quiere ocultar con eufemismos: el hambre, la sed, el sudor, la excreción de las heces y la orina, son retomados por Vallejo para reafirmarnos esa condición que todos queremos ocultar: Tú sufres de una glándula enocrinica, se ve, o quizá, / sufres de mi, de mi sagacidad escueta, tácita. (EL ALMA QUE SUFRIÓ DE SER SU CUERPO. Pág.: 267); o en este otro ejemplo, cuando Vallejo dice que el hombre:…se hace buen carpintero, suda, mata, / y luego canta, almuerza, se abotona (CONSIDERANDO EN FÍO. Pág.: 202) Ya Gonzáles Vigil reitera este aspecto diciendo que Vallejo: construyó una poesía del cuerpo que no tiene comparación, pues asumió el sudor, la defecación, etc., sin tapujos y con dignidad. (Gonzáles Vigil. 2005) Es como si vallejo nos quisiera recordar que todo eso es parte de nuestra vida.

Con lo anterior cualquiera podría pensar que el poeta es muy solemne. Pero aparte de la idea de un pesimismo ante la vida, la muerte y la existencia en general, encontramos humor en Vallejo: es un humor negro con un acento muy particular, similar al expresado por Goya en sus pinturas, presentándonos una realidad desgarradora, que sin embargo nos hace reír: (Walt Whitman tenía un pecho suavísimo y respiraba/Y nadie sabe lo que él hacía cuando lloraba en su comedor) (AL REVÉS DE LAS AVES DEL MONTE... Pág.:262) González Vigil argumenta que Vallejo:

Como no es un autor fácil, su carga irónica se pierde. En Trilce recurre a la influencia chaplinesca, ese personaje que inútilmente busca el amor en mujeres que no le corresponden y que, a la vez, hace reír y llorar. Esas ironías tienen que ser explicadas. (Gonzáles Vigil. 2005.)

En lo personal me encuentro en total acuerdo con el autor, Vallejo no es un poeta fácil de entender, los estudiosos –y entre ellos me incluyo –, tendrán mucho trabajo por hacer: las ironías de Vallejo tienen que ser explicadas, pero eso será talvez materia de otro ensayo.

Es difícil pensar que nadie es feliz, o que por lo menos nadie sonríe. Hago el ejercicio: le sonrió a toda la gente que me encuentro por la calle, adultos, ancianos y niños y entre los peatones sólo los niños me ven y sonríen. Es imposible no ver el mundo en su caos, después de leer Poemas Humanos. Abordo un autobús y veo a mí alrededor dándome cuenta que está lleno de infelices, y YO soy un infeliz en la suma.


BIBLIOGRAFÍA

Física:
Freud, S. (1930) (1981) El malestar en la cultura. 8ª edición. Alianza Editorial. Madrid: España.

Gadamer, H. G. (1984) VERDAD Y MÉTODO: Fundamentos para una hermenéutica filosófica, Ediciones Sígueme: Salamanca. España.

Higgins, J. (1970) Visión del hombre y de la vida en las últimas obras poéticas de César Vallejo. Siglo XXI. México Distrito Federal.

Nietzche, F. (1905) (1987) Genealogía de la Moral y Más allá del Bien y del Mal. Editorial Porrúa. Distrito Federal: México.

Marcuse, H. (1953) (1969). Eros y Civilización. 4ª edición. Seix Barral. Barcelona: España.

Ruiz Abreu, A. (1984) Modernismo y Generación del 98. Editorial Trillas: México Distrito Federal.

Vallejo, C. (1965) (1993) Obra poética completa. Casa de las Américas. La Habana: Cuba.

Biblia: 1 REYES, capítulo: 19; versículos 3-5. En la versión de Ediciones Paulinas, 13ª edición, Madrid España, 1972.

Virtual:
LIBROS PERUANOS, Perú 21 Lima 05/10/05: Ricardo González Vigil: Vallejo es muy difícil y el crítico debe explicarlo. Tomado del sitio:
http://www.librosperuanos.com/autores/cesar-vallejo3.html


NOTAS:

(1) La Fusión de horizontes se da cuando en la lectura de un texto literario la relación en la que entra el mundo del lector y el mundo del texto se complementan; en otras palabras, los horizontes del autor y el lector se fusionan. Gadamer desarrolla este término en el libro: VERDAD Y MÉTODO: Fundamentos para una hermenéutica filosófica. En el capítulo II, Fundamentos para una teoría de la experiencia hermenéutica.

(2) Entiéndase el factor filogenético como todo aquello que dentro del crecimiento de una civilización es heredado de generación en generación a los miembros de la misma, por ejemplo los traumas, y hechos históricos. Para mayor desarrollo de este concepto en la formación de los individuos dentro de una sociedad ver: Marcuse, H. (1953) (1969). Eros y Civilización. 4ª edición. Seix Barral. Barcelona: España. Dicho libro es un diálogo de Herbert Marcuse con las teorías Freudianas.

(3) Aunque algunos opinan que el Modernismo se cierra con la publicación de Cantos de vida y esperanza en 1905, podemos darnos la licencia de llamar crepúsculo del modernismo, no anochecer del Modernismo a los años entorno al nacimiento del autor. El lector podrá encontrar mayor información sobre el Modernismo en el libro de Álvaro Ruiz Abreu: Modernismo y Generación del 98. Editorial Trillas: México Distrito Federal.

(4) Citaré todas las referencias a los poemas de Vallejo al interior del texto. El formato de la cita es: verso (NOMBRE DEL POEMA. Número de página. ). Todos los ejemplos son extraídos del libro: Vallejo, C. (1965) (1993) Obra poética completa. Casa de las Américas. La Habana: Cuba.

(5) Freud desarrolla estos conceptos en el capítulo 2, a partir de la página 20 de El malestar el la cultura.

(6) Freud utiliza el término dios con prótesis para denominar al hombre. En la página 35 de El malestar el la cultura se lee: …El hombre ha llegado a ser, por así decirlo, un dios con prótesis: bastante magnifico cuando se coloca todos sus artefactos, pero éstos no crecen en su cuerpo y a veces aun le provocan muchos sinsabores. En lo personal este concepto es de mi total aprobación.

(7) Higgins J. (1970) Visión del hombre y de la vida en las últimas obras poéticas de César Vallejo. Siglo XXI. México Distrito Federal. Este libro es un estudio acucioso que retoma toda la obra poética del autor en cuestión desde Los Heraldos Negros, hasta España aparta de mí este Cáliz; Higgins analiza categorías como El Absurdo, cuyo macrotema engloba las ideas de: El Tiempo, El Mal y La Muerte. En mi análisis, he tratado de distanciarme lo más que puedo del autor, pero en algunos casos sus conclusiones y las mías son muy similares.

(8) Composición de Friederick Nietzche, extraída del prólogo escrito por Johann Fischl a los libros: Genealogía de la Moral y Más allá del Bien y del Mal. Editorial Porrúa: México. Página 12.

martes, 30 de septiembre de 2008

lunes, 22 de septiembre de 2008

Vida, pasión y muerte del antihombre III (Pedro Geoffoy Rivas)


Por motivo del mes de la conmemoración del primer centenario del nacimiento de Geoffroy Rivas. Me tomo la libertad de publicar la tercera parte de este poema:


Venían, iban barcos.
De ti hacia mí. De mí hacia ti.
Iban, venían barcos de ojos y semillas.
Venían, iban barcos sonámbulos, desesperados barcos.
Iban, venían barcos y se iban sobre mares de olvido sin mañana.

Ah, corazón en llamas, desplazado, derruido,
Expresado a voz alterna de ansia y de alegría,
Flor abierta y sangrando su respuesta
sin el claro motivo de una sola pregunta,
Como siempre, como entonces, como ahora, como antes, como nunca,
Como tú llegaste contra todas las lógicas del mundo
Y ya no podrás irte aunque lo quieras.

Abierta herida abierta en el costado,
Voz de antiguos metales con el cantar de siempre,
Luz transida en mi noche,
Desesperado llanto,
Sombra mía de sombras que nunca me abandonas,
Lenta espiral rodeándome la vida
Persiguiéndome siempre,
Perseguida,
Dulce nudo,
Milagro.

Era en ti, era en mí, era en nosotros como una llama viva,
Estaba, estuvo siempre, y tú no lo sabías y yo no lo sabía
Y nosotros que nunca lo supimos.
Ah, compañera, compañera mía, dueña del mundo, esclava,

Ah, silenciosa mía silenciosa.
En rubias olas altas desatadas,
En lóbregas tinieblas la más honda, la más negra, la más desatendida,
Agua sabia de ignorados manantiales,

Claro sol de inexistente cielo,
Madrugada de amor,
Chorro de sangre nueva para mi corazón desamparado.

Tú y yo concretamos el tiempo y la distancia,
Limitamos la vida como entre dos paréntesis
Y ordenamos el mundo con una geografía inusitada.


Tomado de:
Geoffroy Rivas (1996) Cuadernos del exilo. CONCULTURA. San Salvador: El Salvador. Págs.:38-39.

viernes, 12 de septiembre de 2008

UNA PÁGINA.

Una noche de estas, mientras esperaba el autobús; vi que la brisa arrastraba una página. Recordé entonces aquel verso de Girondo que dice: “¿Cuál será la intención de los papeles que se arrastran en los patios vacíos?”. La hoja llegó a mis pies, pensé que no perdería nada al recogerla: estaba quemada y estrujada. Era el recorte de un periódico. La extendí y leí su contenido. Trascribo para ustedes lo que encontré en ella:

“…Eran muchos soldados, se acercaron a la casa disparando a las gallinas y a los patos; mataban todo lo que veían. Sentimos un miedo terrible. Nunca se habían comportado de esa manera, venían frecuentemente al pueblo. Nos pedían agua del pozo y nos daban comida a cambio. No les temíamos, pero aquella tarde eran distintos.
En la casa estábamos mi madre, mis hermanos y yo. Cuando tumbaron la puerta nos apuntaron con sus armas y nos pidieron que saliéramos y fuéramos hacia el río. Cuando nos sacaron de la casa, mi madre gritó y nos dijo que huyéramos al refugio. Mis hermanas corrieron detrás de mí seguidas por mi madre con mis dos hermanos pequeños; el menor, de dos años. Entonces nos ametrallaron. Sentí como las balas me mordían la espalda y las piernas. Los cuerpos de mis hermanos cayeron sobre mí. Quería gritar y no podía: estaba aterrorizado y sentía un calor muy fuerte en mis heridas. No sabía si los cuerpos que se apilaban sobre mis espaldas estaban vivos o muertos. Yo vivía y estaba consciente. No sé cuanto tiempo me mantuve inmóvil y cayado. Me desmayé. Mientras estuve inconsciente creo que soñé, porque recuerdo vagas imágenes: me vi en una playa de arenas blancas, suaves como el talco, mientras caminaba descalzo mis huellas se evaporaban.
El frío de la madrugada me devolvió la conciencia. Desperté en una zanja, entre cadáveres apilados. Ya no vi a mi familia, los cadáveres que estaban conmigo eran otras personas. A mi lado había una mujer embarazada, recuerdo que tenía los ojos abiertos: fue como sí me estuviera mirando. Entre las sombras vi la silueta de un niño como de dos años, desnudo, barrigoncito, lloraba y repetía: ‘Mama, mama’.
Traté de salir como pude, pero la zanja estaba tan llena de cadáveres y de sangre. No podía andar, así que me abrí paso a empujones. Cuando logré salir de aquel revoltijo de muertos, me arrastré para llegar a un pozo porque tenía mucha sed. Me quedé allí, cerca del pozo. Todavía estaba oscuro, y se sentía un viento frío, así esperé a que amaneciera: quería ver a alguien, no importa a quien. Sentí miedo de estar sólo. Estaba a la expectativa de algún aldeano que me ayudara, o por lo menos un soldado que viniera a rematarme: cualquier opción era buena para mí.
Cuando clareó el día, los habitantes del otro pueblo se acercaron a ver lo que había pasado. Reconocieron los cadáveres y atendieron a los heridos (…)…

Aquí se interrumpe el texto.

lunes, 1 de septiembre de 2008

PUBLICIDAD.

Con un número especial dedicado a la cosmología, Editorial Ibérica lanza la primera entrega del la revista trimestral Luz Bella Averni. Para esta ocasión encontrarás en portada:

º Mito y realidad: una propuesta para la redefinición del mito (David López)
El autor revisa distintas concepciones sobre el mito: desde los clásicos, comenzando con Hesíodo, Platón, Aristóteles; hasta estudiosos recientes como E. Cassirer, E. Durkheim, W. Jaeger, J. Finegan, M. Eliade, C. Lévi-Strauss, entre otros. Exponiendo al final su propuesta para la redefinición del término.

º Formato circular y rectangular en la obra: 2001 una Odisea espacial de Artur C. Clarke (Julio González)
Retomando la novela: 2001 una Odisea espacial del escritor inglés de ciencia ficción Artur C. Clarke; y la película homónima dirigida por Stanley Kubrick, Julio González plantea la teoría de las formas universales, con sus bases en Platón y otros teóricos que se ven reflejadas en la zaga, exponiendo allí su total contribución a la formación del género humano.

º Cronos y sus hermanos. (José A. Monje)
El gran cataclismo, origen del universo, intuido por la mitología griega en la lucha cósmica mantenida por los primeros dioses: Gigantes titanes y cíclopes fue la idea más afín a la teoría del Big Bang, contrariando con el mito judeo-cristiano de la creación.

º ¿Cosmología o cosmovisión? (Ronald Orellana)
En este ensayo Ronald Orellana sostiene que algunas formas de pensamiento mítico y cosmogónico coexisten con la ciencia moderna, especialmente en la disciplina de la cosmología.

Además puedes encontrar en el sumario:

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Un cuento de Clifford Donald Simak “Deserción”
º Repensando nuestra actitud bélica (Julio Gonzáles)
º El destino del hombre (Ronald Orellana)
º No hubo tal Big Bang (Lorena G. Rodas)
º PlanetaTitán: la última utopía (Elizabeth O. Jacobo)
º Algunos descubrimientos del Telescopio Milimétrico de México.

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Luz Bella Averni, Año 0 Nº 1 Agosto-Diciembre 2008. Dirección editorial: Juan P. Castel. Gerente de redacción: Rodrigo Ortéz Ochoa. Editor: Carlos E. Fagoaga. Redactores: Elizabeth O. Jacobo, Lorena G. Rodas, Julio González, Carlos G. Labrador, Ronald A. Orellana. Concepto visual: Adolfo S. Girón. Corrección: Humberto A. Segovia, Carlos H. Quezada. Editor de fotografía: Cesar G. Colindres. Coordinación editiorial: Miltón E. Martínez. Correección de impresión: José M. Hurtado. Teléfonos: (505) 2247-1860/(505)2447-1918; fax (5o5)2289-9767. e-mail: re-vistaluzbellaverni@iberíca.com
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sábado, 30 de agosto de 2008

AFRICA (Toto)

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Una tranquilita para terminar el mes.

viernes, 15 de agosto de 2008

¿QUÉ PASÓ CON GREGORIO SAMSA?

Gregorio Samsa se ha perdido: no hay en la novela ningún indicio que nos haga saber que pasó con el cuerpo, pues los padres al darse cuenta que Gregorio había muerto en su habitación, se pusieron a escribir cartas a sus jefes para tomarse el día libre y recorrer la ciudad. Además la asistenta solamente se limitó a decirle al señor Samsa:

…no tienen que preocuparse de cómo deshacerse de la cosa esa de al lado. Ya está todo arreglado.

¿Qué habrá querido decir con “ya todo está arreglado”? ¿Será que tiró los despojos a la basura? O ¿Guardó el cuerpo entre las páginas de un libro para que se conservara como a las rosas marchitas? Sólo ella sabe que pasó con el cadáver. Yo más bien creo que lo embalsamó para exhibirlo en un museo de curiosidades, y así ganar los honorarios que el señor Samsa no le pagó tras despedirla.

Esta imagen es lo más parecido a Gregorio, si por casualidad lo encuentran.

sábado, 2 de agosto de 2008

NOCTURNO. (Álvaro Mutis)


Conocí la literatura de Mutis a través del relato: "La Mansión del Araucaima", desde entonces, no sé porqué el nombre de este señor colombiano me suena a algo que amanece;…. o a algo blanco; y su apellido a mutismo, a algo mudo. Pero de lo que estoy seguro es que este autor tiene mucho que decir:

La fiebre atrae el canto de un pájaro andrógino
y abre caminos a un placer insaciable
que se ramifica y cruza el cuerpo de la tierra.
¡OH el infructuoso navegar alrededor de las islas
donde las mujeres ofrecen al viajerola fresca balanza de sus senos
y una extensión de terror en las caderas!
La piel pálida y tersa del díacae como la cáscara de un fruto infame.
La fiebre atrae el canto de los resumideros
donde el agua atropella los desperdicios.

jueves, 31 de julio de 2008

AMENO (ERA)

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ADVERTENCIA:
Este video es adictivo, estoy seguro de que no lo veras sólo una vez.

martes, 22 de julio de 2008

La hidra de Lerna.

Entre los seres míticos que matan con el aliento se encuentra la hidra de Lerna. Por casualidad encontré una alusión a este monstruo en un artículo de Freud que se titula “Sobre la conquista del fuego” donde el autor afirma que: “la hidra de Lerna con sus innumerables y agitadas cabezas de serpiente – entre ellas hay una inmortal –, es, como su nombre lo atestigua, un dragón acuático. Heracles, el héroe cultural, la destruye cortándole las cabezas, pero estás vuelven a crecer, y sólo logra dominar al monstruo después de haberle quemado con fuego la cabeza inmortal” (Freud: 1932)

En 1946, Borges ensayó un dibujo de este ser mitológico,(si señores, Borges dibujaba, lo recalco porque también a mí me sorprendió) donde en cada una de sus siete cabezas prefiguran una serie de personajes históricos relacionados con la política y la filosofía.

martes, 15 de julio de 2008

Decálogo del Perfecto Cuentista (Horacio Quiroga)


Desde el código de Amurabi, hasta Moisés con sus diez mandamientos: los tienen los masones, los católicos y otras religiones, siempre ha sido un código penal o simplemente una lista de preceptos. Así, dentro de la religión de los cuenteros, no tiene que faltar un decálogo.

I
Cree en un maestro (Poe, Maupassant, Kipling, Chejov, Borges) como en Dios mismo.
II
Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.
III
Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
IV
Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.
V
No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.
VI
Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.
VII
No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.
VIII
Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
IX
No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.
X
No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

lunes, 30 de junio de 2008

La Sirena Varada (Héroes del Silencio)

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Cuando las estrellas se apaguen tarde o temprano también vendrás tu.

sábado, 28 de junio de 2008

De nuevo la realidad imita a la ficción.


Ronald Orellana.

Auque nunca he querido vincular este blog con asuntos de mi vida, (porque no quiero convertirlo en un diario, ni mucho menos). El suceso que me ocurrió este día creo que merece un espacio entre estos post. Aunque sé que está destinado a perderse, como los demás, pues dudo que alguien lo lea.

En la madrugada, tomé a bien leer un par de cuentos para empezar el día, así que hurgué en una Antología del cuento fantástico que un buen amigo me presto. Leí El baúl de Felipe Buendía, y Los buitres de Oscar Cerruto. Entre otros.

Lo que no estaba por prever era que yo mismo me iba a sentir como uno de los personajes de esos relatos: El hecho sucedió en la tarde, cuando me dirigía para mi hogar, tome el colectivo, y una mano violenta, como garra, me arrebato el pasaje, hasta allí, nada había de raro; “pero al observar dentro sentí, que pasaba algo irregular en el ambiente y con las personas”

Mi transporte arrancó de forma brusca. Mis nervios se adaptaron a la hedentina del aire y el rumor de las personas hacinadas en el interior.

Después sentí que alguien me miraba, y mi vista se cruzo con la de una joven que iba en un asiento. Como soy un poco tímido y además porque no tenía la certeza de que ella verdaderamente me estuviera observando, me hice el desentendido. Cuando volví a mirar ella me sonrió, en ese lapso logré sentarme cinco asientos atrás, con algo de dificultad, pues mi transporte rodaba bajo el inmenso calor y el desorden de la ciudad.

Desde allí logre mirarla de espaldas, note que iba acompañada de una amiga, talvez su hermana, no tome mucho interés en la otra mujer.

Los pasajeros subían: las mismas caras desconocidas que se nos pierden todos los días en la memoria, y que nunca – a veces – volveremos a ver, y así se iban perdiendo dentro de la mole de acero.

Después, me di cuenta que poco a poco el vehiculo iba quedándose solo: el conductor, ellas y yo éramos los únicos ocupantes. La joven y su acompañante no se movían, no se cruzaban ni una palabra, parecían maniquíes. Comencé a llenarme de terror y decidí bajarme cuanto antes: claro está, mi vehiculo no era un tranvía, no había cruzado el riachuelo, ni visto al conductor envejecer en pocos minutos, además no estaba en Buenos Aires, así que decidí prever una escena desagradable, claro: no soy tan valiente para esperar la aparición de Los Buitres.

jueves, 26 de junio de 2008

ODIAR EL AMOR (Dalton)

Aparte del oxímoron que prefigura el título, hay dos versos memorables: La madrugada fusila / rocío y pájaros mudos. En mi opinión es lo único que Justifica el trabajo de Roque.

La luna se me murió
aunque no creo en los ángeles.
La copa final transcurre
antes de la sed que sufro.
La grama azul se ha perdido
huyendo tras tu velamen.

La mariposa incendiando
su color, fue de ceniza.
La madrugada fusila
rocío y pájaros mudos.
La desnudez me avergüenza
y me hace heridas de niño.

El corazón sin tus manos
es mi enemigo en el pecho.

lunes, 9 de junio de 2008

Las tentaciones de San Antonio (Dalí).

Quizá ningún santo ha inspirando tantos títulos como aquel que se atrevió a darle un sermón a los peces del mar Adriático, los que acudieron -según éstos rasgos legendarios – al llamado para que una comunidad italiana de herejes se convirtiera. Estas notas y otras más son consignadas por Butler en su Vida de los Santos; también Saramago alude este milagro en Viaje a Portugal, cuando su personaje: el viajero, cruza la frontera del río Duero-Douro que divide los dos países ibéricos.

A Salvador Dalí, quien muriera en 1984, es al que le corresponde la autoría de esta pintura, título homónimo del tríptico de Hieronymus Bosch (1450-1516), obra muy distinta a la del pintor surrealista, la única relación es la alusión al santo ermitaño(*). Dalí quien ambicionó ser tantas personas, simplemente se conformo con ser Dalí, pero como él dijo: “es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí".

Es obvio que la caravana de elefantes esqueléticos simboliza la lujuria y la avaricia, el último que se encuentra en segundo plano, y que va en dirección opuesta al grupo, lleva en su lomo un símbolo fálico; el caballo indomable me hace recordar aquel fragmento de la canción Avalancha, de los Héroes del Silencio, que dice: “En cualquier otra dirección con tal de no domar los caballos de la exaltación.”

Si observamos detenidamente esta imagen, sentimos cierta sensación de movimiento oscilante en la caravana de bestias: parece que se tambalearan frente a nosotros,… parece que quieren aplastarnos.

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(*) Aunque muchos sostienen que en los trípticos de El Bosco (H. Bosch) se pueden encontrar elementos de lo que sería para el siglo XX, el surrealismo.

sábado, 31 de mayo de 2008

SEE YOU IN THE OTHER SIDE (Ozzy Osbourne)

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Dedicado a mis amigos perdidos: a los que la distancia, el tiempo o la muerte han separado de mi.

lunes, 26 de mayo de 2008

APUNTES SOBRE EL LIBRO: “LAS PERAS DEL OLMO” DE OCTAVIO PAZ.





Homero es nuevo cada mañana y no hay nada más viejo que el periódico de ayer.
Charles Péguy.

Ronald Orellana.

Difícil es hacer el ensayo de un libro de semblanzas; es más sencillo tomar un libro de poesía o narrativa y hacerles un prólogo o un breve estudio: pues todo el pensamiento y las valoraciones estéticas del autor se encuentran condensadas en el primero, y no nos da lugar para la inferencia y la sana crítica; aunando a esto: es más difícil cuando la calidad del autor sobrepasa nuestras expectativas.

Es un domingo cualquiera por la noche, -podría ser lunes o miércoles, el día no importa- ; y entre el calor y el silencio de mi habitación, trato de conversar con un muerto. La persona de quien hablo murió, según la cronología, hace 10 años. Entiendo por algunas fuentes que ganó el Premio Novel allá por 1990.

He aquí, entre mis manos uno de sus frutos, uno de los libros donde el muerto en cuestión despliega, en veintidós ensayos, parte de su erudición artística: ese fruto se llama “Las peras del olmo”; y el muerto Octavio Paz Lozano.

Todos conocemos el adagio popular: “no hay que pedirle peras al olmo” y es lógico que el fruto del manzano sean las manzanas; el limo limas, pero esto no se aplica al hombre que dedica su vida al arte, porque en palabras de Octavio Paz :“El hombre es el olmo que da siempre peras increíbles”

En este libro Paz sondea una variedad de temas que lindan entre lo regional (mexicano) y lo extranjero (japonés); entre la literatura, la pintura, la critica de cine y un vistazo a los movimientos que marcaron el siglo XX, como el surrealismo. Todo eso hace de este tratado una fuente primaria para la introducción a la historia de la literatura mexicana y japonesa, además de un buen referente para comprender la incursión del autor en su faceta surrealista, máscara que viste con la solvencia del poeta bien informado.

Y es que Octavio Paz se acerca a la creación literaria con la seriedad del académico interesado en estudiar la cultura y las corrientes estéticas, su postura artística siempre parte de la información, y del acucioso análisis y estudio. Prueba de ello son los ensayos que se vierten en este tratado.

El libro comienza con una ADVERTENCIA donde podemos insinuar una leve influencia del estilo borgeano. Explicando en el segundo párrafo que el libro contiene ensayos recogidos de sus incursiones en el periodismo literario, expresando además que las semblanzas recopiladas en este volumen sólo reflejan hasta cierto punto sus intereses, preferencias y preocupaciones, porque:
“…muchos de estos artículos no fueron escritos por voluntad propia sino a petición de directores de revistas y periódicos, de ahí que no aparezcan algunos temas y obras que juzgo capitales o más afines y próximos a mi manera de ser” (Paz O. 1957. Pág.: 7)


Las peras del olmo(1) consta de dos partes: la primera dedicada a la temática mexicana que va desde una Introducción a la historia de la poesía mexicana, la cual fue escrita por encargo de LA UNESCO en 1952, para formar parte -como prólogo- de la Anthologie de la poésie mexicaine; pasando por un estudio a la figura de Sor Juana Inés de la Cruz, donde Octavio Paz enfatiza en la famosa Carta Athenagórica, documento con el cual la poetisa refuta de manera teológica la postura del jesuita Antonio de Vieyra, además de la dualidad entre fe y anti-dogmatismo y la lucha que viviera Sor Juana por su amor al conocimiento frente a la sociedad que impugna sus aspiraciones; el artículo Poesía mexicana moderna gira en dos ejes: uno de ellos es sustentar la idea de que el rasgo común en la poesía mejicana es la mesura y el recato, la pasividad y los tonos neutros, en contraste con los rasgos culturales del mexicano, quien es violento, exaltado y activo. El otro eje es la critica vertida a la Antología de la poesía mexicana de Antonio Castro Leal, donde además el autor nos da a conocer parte de su Arte Poética, sus influencias y su visión de futuro; terminando esta primera parte con un vistazo a la poesía de José Gorostiza en Muerte sin fin, donde Paz observa que la idea que nos ilustra Gorostiza en el poema es la muerte de Dios, quién siendo inteligencia pura se ve morir en nosotros infinitamente, sin descanso: muere como Narciso, contemplándose así mismo en su espejo que es el hombre y se deshiela por inanición. Muerte sin fin es una elegía a Dios, donde ninguno de los contrarios resulta vencedor pues la muerte y la vida se destruyen así mismas.

La segunda parte -más densa- se denomina: Otros temas, donde se recogen aspectos de varios géneros artísticos, entre la pintura y el cine. Comenzando con la disertación: Poesía de soledad y poesía de comunión, que resume en palabras de Paz la condición del poeta frente a la sociedad; Tres momentos en la literatura japonesa, es una introducción a varios géneros artísticos que entran en la visión oriental, como el Haikú japonés y el teatro ; en El Surrealismo, se nos da a conocer que esa escuela gestada a principios del siglo XX, es más que una corriente literaria; El poeta Buñuel, es una incursión de Paz en la critica fílmica; y Tamayo en la pintura Mexicana, donde enfatiza en las nuevas formas de expresión plástica del pintor, aquel poeta que utiliza los pinceles y los trazos como palabra. Entre otras notas.

Si bien la primera parte es un estudio muy completo y condensado, la segunda es una miscelánea en la que los artículos más bastos en extensión, nos brindan una visión muy informada sobre esos temas, en cambio los de menor desenvolvimiento, solamente se quedan en la rama apologética.


Aunque se destaca en la variedad de temas que se desarrollan en los artículos, podemos aventurarnos a sostener que la tesis general del libro es el deseo de recobrar la mitad perdida, la reconciliación de los contrarios, tesis que se refleja en distintas formas a lo largo de todos los ensayos. Como la metáfora dual, hay un punto donde todos los contrarios se unen: la muerte y la vida se besan en la agonía; la noche y el día tienen sus crepúsculos; el sol y la luna se eclipsan.


En la primera incursión a los ensayos de Paz, advertimos una nueva forma de escritura expositiva, no sabemos si el autor con toda su erudición, nos presenta un ensayo ficcionalizado, (como es recurrente en el caso de Borges) o los datos son recogidos en la forma de un ensayo formal, pues el tono de expresión es altamente poético, tal es el caso de Tres momentos de la literatura japonesa, donde nos sumerge de manera fantástica en el mundo oriental: imaginamos los trajes de representación del teatro Nô, los movimientos pausados de los representantes y la magia de las corrientes religiosas desprendidas del budismo, así para ejemplificar la doctrina Zen el autor escribe:
Zen es una "doctrina sin palabras". Para provocar dentro del discípulo el estado propicio para la iluminación, los maestros acuden a las paradojas, al absurdo, al contrasentido y, en general, todas aquellas formas que tienden a destruir nuestra lógica y la perspectiva normal y limitada de las cosas. (Paz O. 1957. Pág.: 116)
O en este otro ejemplo, que se desprende del mismo párrafo:
El carácter incomunicable de la experiencia Zen se revela en está anécdota: un maestro cae en un precipicio pero puede asir con lo dientes la rama de un árbol; en ese instante llega uno de sus discípulos y le pregunta: ¿En qué consiste Zen, maestro? Evidentemente no hay respuesta posible: enunciar la doctrina implica abandonar el estado satori y volver a caer en el mundo de los contrarios relativos, en el "esto" y en el "aquello" . Ahora bien Zen no es "esto" y "aquello", sino más bien "esto y aquello" (Paz O. 1957. Pág.: 116)

Ambos son ejemplos claros del estilo poético vertido en los ensayos de Paz, ofreciéndonos una lectura que se disfruta, similar al maestro ilustrado en la cita anterior, el autor no nos enseña una receta para hacer las cosas, sino más bien nos exhorta a que busquemos nuestras propias verdades, donde con un lenguaje sencillo, nos ilustra aspectos complicados.

Este tipo de expresión ha sido advertido por el poeta y critico literario Juan Malpartida quien en su ensayo: Octavio Paz: Un azul y todos los azules, enfatiza en la singularidad del escritor, en el aspecto expositivo:

Octavio Paz es un pensador raro para nuestro tiempo. Su prosa avanza con firmeza para, de pronto, girar en espiral a una velocidad inusitada, uniendo conceptos filosóficos, históricos y estéticos con imágenes y descripciones rigurosas y vitales, poéticas: cruzamos ciudades, lenguas, siglos, dioses, civilizaciones, metamorfosis de conceptos, preceptos, morales, no en una suma pedante ni en una acumulación erudita sino en una búsqueda apasionada regida, finalmente, por la mirada de un poeta. (Malpartida. 2005 Pág.:1.)
Es extraño sumergirse en el mar de ideas del autor de Las peras del olmo, esa espiral de velocidad inusitada, estriba en el sinnúmero de digresiones de las cuales el escritor hecha mano para desarrollar sus temas. Como en un laberinto de espejos, nos encontramos con una prosa heterodoxa, donde de forma holística, Paz incursiona en varias fases del fenómeno estudiado, es una licencia que obtiene por su naturaleza de poeta, pues ante todo, la autodenominación literaria de Paz es la de poeta, sobre las demás máscaras de la literatura: nada mejor que sus propias palabras para sustentar lo antedicho, así en el prólogo al libro: Los hijos del limo, Paz acepta de primera mano su naturaleza de vate:

En este libro he procurado describir, desde la perspectiva de un poeta hispanoamericano, el movimiento poético moderno y sus relaciones contradictorias con lo que llamamos modernidad. (Paz O. 1993. Pág.: 9. el subrayado es mío)
De peculiar, es clasificada su prosa por parte del crítico salvadoreño Ricardo Roque Baldovinos, quien se ampara en la autoridad de Miguel García-Posada para sostener su afirmación: “resultado de una magistral simplificación de la sintaxis, que se traduce en fulgurantes yuxtaposiciones y en la acelerada velocidad de los enlaces… el discurso avanza como una proa sobre el mar domesticado” (García-Posada, citado por Baldovinos); y es así, aunque su obra poética es muy basta, motivo por el cual se ha granjeado un lugar junto a los mejores exponentes latinoamericanos, su producción ensayística no se ve minusvalizada, por esas particularidades sus artículos resultan verdaderos poemas en prosa. Así, por ejemplo, en el homenaje a la memoria del poeta José Juan Tablada, dictado en New York un mes después de su muerte (dos de agosto de 1945) Paz escribe:

Todo, hasta los muertos, envejece ahora más pronto. No es extraño hemos estado sujetos a tantas alternativas, a tantas presiones diversas, que el tiempo ha dejado de fluir con su velocidad normal. Hay días que son meses, meses que son años. Y este último mes –el mes de la bomba atómica, de la derrota japonesa y de la paz universal – ha estado tan lleno de vida pública que todo lo otro, el vivir y el morir de cada día, como que ha perdido relieve, como que no encuentra espacio ni sitio… (Paz O. 1957. Pág.: 59)

Nada más viejo que el periódico de ayer, nada más anticuado que el siglo pasado, todo transcurre hoy más rápido, las visiones estéticas cambian día a día. Y si estos ensayos se quedan encerados en la temporalidad específica del siglo XX, ¿Tendrán vigencia hasta el día de hoy? ¿Seguirán las posturas de Paz en eco a través los años? yo pienso que si, porque contienen todas las valoraciones estéticas de un buen autor.

Los argumentos anteriores me hacen sustentar que Las peras del olmo es un libro de lectura obligada para conocer la visión estética de Paz y brindarnos un panorama del arte mexicano de su época.
NOTAS.
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(1) Se omitirán los nombres de algunos ensayos, (debido a la cantidad de los mismos y el breve espacio con el que cuenta este comentario) especialmente los que considero semblanzas de carácter apologético. Opto por mencionar los más extensos, o los que para mi juicio tienen alguna particularidad que sería interesante sacar a colación.


BIBLIOGRAFIA.

Física.
Paz Octavio. (1971) Las peras del olmo. Seix Barral, Biblioteca Breve: Barcelona, España.
Paz Octavio. (1993) Los hijos del limo. Seix Barral, Biblioteca Breve: Barcelona, España.

Virtual.
WIKIPEDIA enciclopedia libre: biografía de Octavio Paz encontrada en el sitio:
http://es.wikipedia.org/wiki/Octavio_Paz
UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA JOSÉ SIMEÓN CAÑAS: UCA, El Salvador: Ricardo Roque Baldovinos. El perfil intelectual de Octavio Paz. Tomado del sitio: http://www.uca.edu.sv/publica/eca/594com2.htmlASOCIACIÓN DE REVISTAS CULTURALES DE ESPAÑA: Revista Letras libres. Nº 40, enero de 2005. Juan Malpartida. Octavio Paz: Un azul y todos los azules. Tomado del sitio:http://www.revistasculturales.com/articulos/91/letras-libres/239/1/octavio-paz-un-azul-y-todos-los-azules.html


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martes, 20 de mayo de 2008

El Catoblepas.

Entre los seres míticos que tienen el poder de matar con la vista prefiguran el Basilisco, la Medussa, y el Catoblepas. Se dice que los dos primeros utilizaban su mirada para hacer daño a sus victimas, por el contrario el tercero, a sabiendas de su poder se resignaba a mirar hacia abajo para no causar daño.

¿Habrá algún principio de bondad en el Catoblepas al ocultar la mirada? ¿Será filantropía u otro móvil más peligroso?

Se dice que Cayo Mario (el de Arpino), llevó Roma como trofeo la piel de un Catoblepas, el cual fue perseguido y desollado después de haber diezmado a varios de los soldados comandados por el Tercer fundador de roma. En esa leyenda se basa la extinción del Catoblepas, pues desde el siglo I Antes de Cristo, nadie ha podido ver, y por suerte, ser visto por uno de estos excepcionales cuadrúpedos.

La primordial fuente escrita que reúne en una especie de taxonomia gran cantidad de animales fantásticos es la Naturalis Historia de Cayo Plinio Cecilio Segundo; otros autores que han escrito sobre el Catoblepas son: Flaubert, en las Tentaciones de San Antonio; y Borges, en su Manual de zoología fantástica.

viernes, 16 de mayo de 2008

La realidad imita a la ficción.

Ronald Orellana.

¿Quién no recuerda la escena de la película Home Alone (que en falaz subtitulo apareció allá por 1990 como “Mi pobre angelito”) donde Kevin (Macaulay Culkin) un niño de 6 años, es abandonado por sus padres entre el trajín y la confusión de una sala de aeropuerto?


El día de ayer (Jueves 15) pasó algo similar pero con distintos escenarios: no era temporada navideña; el aeropuerto en cuestión no era estadounidense y el protagonista no tenía 6 años, sino 2. Esta nota se giró en todos los noticieros internacionales. Pero en este caso no fue la familia Mc Callister, quien abandonara a su hijo, sino dos padres filipinos los que lo dejaron tirado en el aeropuerto de Vancouver, Canadá. La pareja recién radicada en el país tenía como destino un vuelo a Winnipeg.

¿Habrá conocido Jonh Hughes un caso similar allá por los años 90, que le sirviera de insumo para escribir Home Alone? O en este caso Dios, quien no está al día con las películas que se estrenan en la tierra,(*) vio Home Alone (por cierto una versión pirática) y le gustó tanto la idea que decidió plagiarla con sus títeres.

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(*)Pues nuestra concepción del tiempo no se asemeja a la de Dios, para quién “un día es como mil años y mil años son como un día” (2 Pedro: 3 versículo 8). Al respecto de la concepción del tiempo en la conciencia de Dios, ver la exhaustiva reflexión teológica del autor Carlos Gudiel, en el libro: “¿Porqué Dios no sale en revistas?” Ediciones Paulinas. Madrid: 1996.

lunes, 12 de mayo de 2008

AL ESPEJO (BORGES)

Mi cara, no tengo más referencias de ella que la que dan los espejos, y es de todos sabido lo buenos que son para falsear la información, Borges siempre desconfió de ellos.
¿POR QUÉ persistes, incesante espejo?
¿Por qué duplicas, misterioso hermano,
el menor movimiento de mi mano?
¿Por qué en la sombra el súbito reflejo?
Eres el otro yo de que habla el griego

y asechas desde siempre.
En la tersura del agua incierta o del cristal que dura

me buscas y es inútil estar ciego.
El hecho de no verte y de saberte
te agrega horror, cosa de magia que osas
multiplicar la cifra de las cosas
que somos y que abarcan nuestra suerte.
Cuando esté muerto, copiarás a otro
Y luego a otro, a otro, a otro, a otro…


sábado, 3 de mayo de 2008

LOS FUSILAMIENOS DEL TRES DE MAYO. (Francisco de Goya y Lucientes)


MADRID, MUSEO DEL PRADO. ÓLEO SOBRE TELA, 266 X345 cm.

Pintado en el año de 1814, por encargo Real junto a su gemelo: “EL 2 DE MAYO DE 1808”, este cuadro tiene un toque particular que supera al anterior en el dramatismo expresado por los personajes. Los hechos inmortalizados en esta obra del maestro Goya, atienden a los fusilamientos realizados en Madrid, el tres de Mayo de 1808, después de la revuelta ocurrida el día anterior, cuando tropas de Napoleón fusilaron a los habitantes del lugar en la colina del Príncipe Pío.

Es importante destacar los dos polos de la escena: a nuestra derecha los soldados parecen un bloque antagónico y sombrío. En ellos está eliminada toda la individualidad, simplemente atienden al arquetipo; por el contrario el grupo de las victimas –a la izquierda –, conserva todas sus particularidades: son individuos, sus expresiones de terror frente a la columna bélica deforma sus rostros agregándoles el realismo del instante.
Tomada de:

Margherita Abbruzzese (1967) GOYA. Ediciones Toray: colección diamantes del arte: Barcelona: España. Láminas 66-67.

miércoles, 30 de abril de 2008