jueves, 31 de enero de 2019

Balance del mes


Soy una hoja llevada por la corriente de un rio. A veces turbulento, a veces calmo. Dentro de esa corriente, por seguir a Karla, he llegado a adoptar un estilo de vida andariego,  viviendo de pueblo en pueblo, andando de fiesta en fiesta. Lo que aquí en El Salvador llaman "fiestero".

Este viaje empezó en Jicalapa, departamento de La Libertad, a inicios de octubre del año pasado. Empecé esta vida enamorado, ilusionado porque iba a poder compartir mi vida libremente con Karla. Poco a poco, a través de la convivencia con ella me he desencantado: su comportamiento hacia mi ha dejado mucho que desear: es una lástima, pues las señales de que no era una buena persona siempre fueron evidentes.

En estos momentos escribo desde Mizata, durante este mes he estado en Oloculta y Jicalapa. Pero hoy pienso dejar este estilo de vida, porque a su lado he sufrido mucho, y no pienso sufrir más.

De lo que puedo sentirme contento, la verdad, es que durante este mes he logrado mantener medianamente la administración de este blog. Esperando, como siempre, mantener un díalogo entre la literatura y la vida.


jueves, 24 de enero de 2019

Cuando la amabilidad no es suficiente...


Desde niño se me enseñó que la amabilidad y el buen trato hacia los demás era importante, no por el hecho de lograr algo a travez de ella, sino, por el respeto a la dignidad que tenemos para nuestros semejantes."Sí quieres que respeten tu dignidad, tienes que respetar la dignidad de los demás: trata a los otros como quieres que te traten a ti". Esos preceptos se me inculcaron desde mi famila, mi religión, y el Movimiento Scout, del cual me siento orgulloso de haber pertencido.

Pero, hay ámbitos de la vida en los que esos preceptos tienden a tener sus falencias, hay personas a las que el: " no le hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti" no tiene ningún sentido. Eso sucede en varios aspectos: cuando las personas no tienen la misma formación, cuando hay relaciones de poder involucradas y cuando les ha tocado sobrevivir en contextos poco favorables donde el entramado de valores a los que la Sociedad y el Estado nos ha acostumbrado poco sirven para esas personas ó son un obstáculo  para el tipo de vida que han tenido que sobrellevar. Muchas veces, para ellos, tiene más sentido guiarse por el precepto más básico, que es la ley del más fuerte, cómo si la sociedad humana fuera para ellos una enorme selva, donde hay que estar sobre otros, y someterlos para lograr sus intereses, principalemente el interés más básico del hombre: hacer creer su ego.

Es en los casos, cuando me ha tocado lidiar con ese tipo de personas, tiendo a pensar que la amabilidad no es suficiente. Hay que fortalecerse para que los demás, según sus códigos, respeten tu dignidad, entonces, qué es lo que nos hace diferentes a esas personas que quieren abusar de los demás atcándolos en sus debilidades. Lo que puede hacer diferente a una persona que posea códigos morales es que tenemos a la vez, el derecho a defender nuestra dignidad. Ese fuero hace que tú, te des a respetar siempre y cuando no atravieses los límites. Sin imponerte. Pues el primero en romper esa regla de oro, es quien falta el respeto, por lo tanto, a esa persona se le aplica el prescepto: " no hagas a otro, lo que no quieres que te hagan a ti".

Muchos, en nuestra sociedad tan viciada y corrupta, confunden la amabilidad con la debilidad, cuando es todo lo contrario. La amabilidad es una fortaleza, y es practicada por muchos para legitimar la sana convivencia y el respeto hacia la dignidad humana. Yo le sigo apostando a la amabilidad, siempre y cuando no se afecten mis derechos y mi dignidad.




sábado, 12 de enero de 2019

Los golpes de la vida.

Es de todos conocido el refrán popular que reza de la siguiente manera: "La experiencia entra por el pellejo". De  ahí podemos deducir que el aprendizaje, en la vida, de una u otra forma, tiene algo de táctil: el conocimiento duele, y mucho más si entra por la piel.

De ahí me remonto a mi niñez: cuando pasaba largas horas obligado a pasar sentado en una dura banca; durante mi época escolar. Recuerdo los maltratos que recibía de algunos profesores, cuando quería revelarme al status quo establecido por la arcaíca didáctica a la que fui sometido. Quién no recordará los reglazos recibidos por la maestra en palma de las manos: de ahí, puedo obtener mi primera experiencia afirmando el refrán arriba escrito.

Ya en el terreno de la vida puedo poner por ejemplo las caidas en bicicleta, los  raspones al subirme a un árbol y los gopes propinados por mis padres, eso unido a las golpizas recibidas en más de alguna pelea callejera.

Pero lo que más me ha dolído han sido los golpes de las personas a las que he entregado mi amor: han sido grandes ultrajes y ofensas, algunas hasta la fecha no han podído sanar; sólo mencionar por ejemplo un percanse reciente, (entre  tantos que han habido), que sufrí a manos de mi actual pareja (Karla), en el cual me cortó parte  del lóbulo superior de mi oreja izquierda de una mordida, para rematar con una contución con un objeto contundente en la frente, que me ocasionara una fráctura de cráneo.

Han sido expreriencias que han marcado mi  cuerpo, dejando cicatrices visibles, entre el inventario de golpes de la  vida. Lo extraño es, que si el refrán reza que la expiencia entra por el pellejo, no sé porqué a pesar de esos golpes, no haya aprendido nada, pues hasta la fecha sigo compartiendo una vida sentimental con esa persona.

viernes, 11 de enero de 2019

Mientras duermes...

A Karla...

No quiero más descanso
que el de tus ojos cerrados.

Cómo puedes negarle al mundo el claro resplandor de tus dientes?

Beso tus omóplatos,
siento el olor salvaje
que emana de tu cabello suelto.

Tu ombligo es fuente inagotable
donde gaviotas descienden a descansar.

Mientras duermes,
las estrellas bajan de tu cuello.


miércoles, 2 de enero de 2019

Año nuevo

Tantas cosas han pasado desde los últimos post: me enamoré,  pasé por varios trabajos de distinta índole, tuve varios domicilios, escribí un libro de poemas que envie a un concurso; como dije en un post anterior: "ha pasado mucha agua bajo los puentes".

Ahora retomo la infame tarea de administrar mi blog, que ha estado tan abandonado en los últimos años.

Espero que aún tenga lectores, y que también perciba nuevas visitas, para que pueda compartir con alguién más mi amor por la literatura y la vida.

Resulta un cliché decir: " un nuevo año, un nuevo comienzo".

Como dice la leyenda sobre el mapa, en la parte inferior de esta página: " espero que tu seas la visita que este blog aguardaba..."