miércoles, 9 de septiembre de 2009

CUESTIONES COTIDIANAS

Por mi ventana, veo a dos adolescentes colegiales que se detienen a besarse en el umbral de mi casa. Creo que ambos conciben el acto de darse un beso como algo ilícito. Ellos no se han percatado de mi presencia. Yo los observo desde el segundo piso, estoy sentado en la silla de ruedas, con mi laptop sobre las piernas.

De repente, recuerdo que ya es hora de tomarme las pastillas, que tengo que ir a cambiar mis vendas, chequearme el azúcar, zurcir mis calzoncillos,…darle de comer al gato. Mi computadora está más silenciosa que una tumba; últimamente, mi única alegría está en observar a los transeúntes: me alegro de la dicha de ese par de desconocidos.

Sencillamente pensé que tenía que contártelo.

2 comentarios:

Beleth dijo...

mmmm...por mis sueños vagan dos personas...les observo, andan perdidos entre errantes imaginaciones y edificios creados con quimera....

Beleth dijo...

mmmm...por mis sueños vagan dos personas...les observo, andan perdidos entre errantes imaginaciones y edificios creados con quimera....