lunes, 23 de marzo de 2009

JUAN SCHLENKER: UNA TUMBA PARA OLVIDAR.

Vivo cerca de un cementerio y por lo general me gusta pasear en él. Cuando quiero un poco de tranquilidad para leer y distanciarme del ruido me recluyo entre sus tumbas. Creo que es de un joven anormal como yo el sentirse entretenido con la paz que se respira en ese lugar: la verdad me siento más tranquilo rodeado de los muertos que de los vivos, el cementerio es el único lugar de hacinamiento humano que no detesto. Sé que tarde o temprano descansaré en ese sitio, por eso siento un singular respeto por él. En mis continuas visitas me gusta pasear por sus senderos, sentarme sobre alguna tumba, a leer bajo los árboles de ciprés; ver las estatuas diseminadas por todos lados, y de vez en cuando leer algún epitafio.

En mi cementerio se observan muchas cosas extrañas, propias del alma humana. Para mi es como un gran museo. También es una gran biblioteca llena de historias y biografías por desempolvar. Me gusta leer los epitafios de las tumbas más antiguas; especialmente las de principios del siglo pasado. Una de ellas es la tumba de Juan Schlenker: un emigrante alemán de inicios del siglo XX, Quién junto a Manuel Meza Ayau, en el año de 1906, fundaron la mayor empresa cervecera en El Salvador: Industrias la Constancia.

La tumba es una pequeña lapida que se extiende a la altura del suelo, donde se lee en forma lacónica:


JUAN SCHLENKER:
8 de agosto de 1928
1 er. Maestro Cervecero.
La Constancia S.A.


Desde su base se levanta una especie de obelisco, adornado con un blasón; el cual no puede identificarse con claridad por causa del deterioro que ha vivido a lo largo de los años. Esta tumba sigue el mismo diseño de todos los mausoleos fechados a finales del siglo XIX, y primeras tres décadas del XX. Ese diseño es tradicional en todos los sepulcros ilustres.

Mis pesquisas para investigar más acerca del personaje han sido infructuosas, tal parece que el tiempo se ha encargado de ir borrando toda noticia acerca de él, sólo queda esta tumba, la que dentro de poco demolerán para dar paso a otro ocupante. En la historia oficial de la empresa que él alguna vez fundará son muy pobres las referencias. En la administración del cementerio no he encontrado nada. He revisado los libros de actas y me he resignado a pensar que el acta de Juan Schlenker no se encuentra registrada; infructuosamente he buscado en el viejo y desvencijado libro de mausoleos y tumbas referente a 1928, que es el año en que fue enterrado. He interrogado la caligrafía ilegible de todas las actas del mes de agosto de 1928 y me doy cuenta que hay un vacío: precisamente faltan los registros referentes al 8 de agosto. Sólo queda la breve reseña escrita en su tumba: Es como si le hubieran prohibido ser y haber sido.

La tumba de Juan Schlenker es un ejemplo de lo injusto que es el destino. De cómo la memoria de un hombre al cual se le debe la receta de la cerveza que ha hecho ricos a unos, se pierde en el olvido.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, lograste averiguar algo mas de Juan Schlenker? al parecer al emigrar se cambio de nombre. su nombre original era Hans Schlenker.

Hugo Vicente dijo...

Por mi parte intente saber de el, pero asi mismo el.tiempo se encargo de borrar cualquier dato de el... solo se sabe que gracias a el industrias la constancia es lo que es......

Hugo Vicente dijo...

Por mi parte intente saber de el, pero asi mismo el.tiempo se encargo de borrar cualquier dato de el... solo se sabe que gracias a el industrias la constancia es lo que es......

Hugo Vicente dijo...

Por mi parte intente saber de el, pero asi mismo el.tiempo se encargo de borrar cualquier dato de el... solo se sabe que gracias a el industrias la constancia es lo que es......

franz schlenker dijo...

En que parte de el salvador esta la tumba que deprtamento y cementerio es y gracias x tu ayuda franz schlenker