miércoles, 24 de agosto de 2011

Se emiten billetes conmemorativos a Jorge Luis Borges

En el marco del 112 aniversario del nacimiento de Jorge Luis Borges, The Federal Reserve ha emitido una edición de billetes conmemorativos al autor. El tiraje es exclusivo al billete de un dólar, el cual conserva la enmaquetación clásica, con la efigie de Borges, donde antes se encontraba la imagen de George Washington.

Borges, que ha inspirado tantas cosas, y que tantos hombres ha sido, no nos sorprende que hoy, haya inspirado la edición de la moneda más controversial de la actualidad. Esto demuestra que Borges ha hecho otro juego con el tiempo y la historia, conquistando naciones y generaciones.

Desde mi punto de vista puedo argumentar que es más agradable ver la cara de Borges en el papel moneda que utilizamos a diario.

FELÍZ CUMPLEAÑOS GEORGIE

Este 24 de agosto, en el marco del 112 aniversario de su natalicio, vale la pena recordar este poema del buen Georgie:

AUSENCIA
"Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde."

sábado, 20 de agosto de 2011

[Cuarto Aniversario: Luz Bella Averni]*

Desde la concepción de la idea: "Luz Bella Averni", hace ya un poco más de cuatro años, se pensó, sino con rigor, al menos con digna consistencia, la actualización de los contenidos a través de la publicación de los post. Planteándome así, publicar por lo menos cuatro post al mes, cosa que en el último año no ha pasado, pues, Luz Bella Averni, ha caído casi en total abandono ¿La administración de un blog es un trabajo serio, o es un pasatiempo? … ¿Tenemos que imponernos un rigor, o tenemos que tener total libertad para administrarlo? Yo siempre he pensado que el ejercicio de los blogs lleva un poco de ambas variables.

No existen excusas: ni enfermedad, ni cansancio, ni falta de tiempo; lo único que puede entreverse, en la desidia que ha afectado el último año, es mi falta de disciplina; porque, aunque podría dar las tres excusas arriba mencionadas, (pues he sido víctima de tan vulgares inconvenientes), excusarme, sería hacer una concesión con la mediocridad ; ya que, en varias ocasiones afirmé que sólo por motivo de muerte, abandonaría la administración de este blog, y tengo que ser fiel a mis promesas, porque: ¿Qué es un hombre que no cumple su palabra, y mucho más si esa palabra está escrita?

Tengo que aceptar: he estado tantas veces al azar y a la deriva, me he encontrado tantas veces frente a la desesperación de no poder vencer la hoja en blanco... pero ahora, amenazo con ser constante, y no dejar por tanto tiempo tirada la administración de este blog.

En alguna ocasión argumente que avanzar no siempre significaba mejorar, porque es harto difícil darse cuenta que no puedes escribir algo mejor que lo que has escrito antes. Pero la vida, es así de arcana, y lo único que uno tiene que hacer es sobreponerse, y seguir escribiendo, para evitar que las manos y las teclas se enfríen. Así que hoy tiro, como quién lanza una piedra para luego esconder las manos en los bolsillos, estos párrafos que después de un tiempo servirán para avergonzarme.

jueves, 11 de agosto de 2011

[...]

CEGUERA... CENIZAS... cernícalo... secuencia... INCOHERENCIA... INTELIGENCIA... INDIGENCIA... decadencia... incontinencia... incontinencia urinaria... urinariamente incontinente... rabia... fobia... delirios... de... lirios... o sea: FLORES... atardeceres... SENECTUD... GOLONDRINAS... NIDOS... ÁRBOLES... arboleda... boulevard... pavimento... gris... GRIS COMO CENIZA... CENIZA COMO POLVO... POLVO COMO ARENA... ARENA COMO DESIERTO... DESIERTO COMO PLAYA... PLAYA COMO ESPUMA... ESPUMA COMO NUBE... NUBE COMO LLUVIA... LLUVIA EN LA VENTANA... ventana frente al muro... muro frente al rostro... rostro sin ojos... ojos vacíos... NADA...




Imagen:
El Viaje” pintura, óleo, Adolfo Vásquez Rocca: Exposición: La Condición Post-humana.

viernes, 29 de julio de 2011

De “Manual de Zoología Fantástica” (Jorge Luis Borges)



Yo siempre he sido un hombre de relecturas: siempre recurro a los mismos libros por hedonismo, quizás esa sea una de las características que hicieron identificarme por mucho tiempo con la figura de Borges; ya que, cuando leí uno de sus famosos epílogos en uno de sus libros – o creo que fue diseminado en parte de su obra, raro juego de la memoria, en estos momentos no recuerdo las citas – donde él afirma ser un hombre de relecturas, sentí como si hubiese sido yo el que escribiera esos párrafos, he ahí porque todos concluimos que Borges es todos los hombres.

Es así, que quiero hablar de mis relecturas, de aquellas que tanto he disfrutado, y que son en algunos casos, autoría de Borges. Cuantas veces he vuelto a la página: “Delia Elena San Marco” o, a “Los Espejos Velados” en el “Hacedor”; o he vuelto, como si fuera la primera vez, a abrir mi humilde ejemplar de “Siete Noches”, o “Nueve Ensayos Dantescos”, pero no me extenderé más, la lista se haría larga… pues el motivo que me trae de nuevo a las teclas es hablar de un libro en especial, del “Manual de Zoología Fantástica”[*], específicamente, compartir con ustedes la emoción que me provocaba una pieza de ese libro.

Corría el año 2007, año en el que yo era estudiante normal, por esos tiempos hacía unas investigaciones rubendarianas, de las que hoy me avergüenzo; y en ese marco, viajé a Nicaragua, a la ciudad de León, para participar de un simposium; estuve casi una semana en esa bella ciudad, así que una tarde, entré a un pintoresco remate de libros, y entre las pocas cosas buenas que vi, se encontraba un ejemplar de “El Manual de Zoología Fantástica” de Borges. En ese tiempo yo era más incauto, me emocionaba por todo, así que cuando ví el ejemplar de bolsillo, se apoderó de mi un sentimiento mágico; para mí, ese libro era como un gran tesoro, era, como si él había estado esperando por mí (imagínense mi locura y fanatismo). Salí de la tienda con mi pequeña joya, como un niño con juguete nuevo, feliz por mi nueva adquisición.

Mi felicidad se hizo más grande cuando recorrí sus páginas. Recuerdo que me sentaba de vez en cuando en alguna banca de parque con mi pequeño ejemplar, releyendo: “A Bao A Qu”, “Animales de los Espejos”, “El Behemoth”, “El Borametz”, “La Quimera” y recordando las prosas de Kafka: “Una Cruza”, “El Odradek”. Pero mi pieza favorita era “El Caballo Del Mar”; me gustaba, especialmente por que irradiaba una ternura inexplicable: para mí esa pieza estaba cargada de sensualidad, me evocaba siempre una manada de caballos negros desbordándose entre las olas.

Uno de estos días, que estaba desarmando mi biblioteca me rencontré con el ejemplar; inexplicablemente cayó al suelo, lo levanté y ví la misma tapa de cartón que había visto años antes; lo palpé, pasé mi mano sobre su lomo como si acariciara a un noble animal… Hoy las cosas han cambiado, en pocos años he acumulado un desencanto por la vida: ya no soy aquél muchacho, al que años atrás, la adquisición de un libro sencillo lo hacía feliz. Así que fantasee, pensé que el libro se había caído a propósito, como exigiéndome que lo leyera, que volviera a aquellos años, y me dije: “Dejemos que el encanto se repita”.



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[*] Que años después, parte de su contenido se reeditara como: “El Libros De Los Seres Imaginarios” por contar con adiciones.